
Este artículo apareció originalmente en EdSource.
Estudiar en una universidad estadounidense se ha vuelto más complicado para los estudiantes extranjeros durante el segundo mandato del presidente Donald Trump.
El año pasado, la administración Trump revocó más de 1,000 visas estudiantiles y suspendió temporalmente entrevistas para nuevas visas con el fin de incorporar revisiones de redes sociales en los procesos de selección. El mes pasado, además, el gobierno federal limitó el tiempo que los estudiantes internacionales pueden permanecer en Estados Unidos al ordenar que abandonen el país una vez concluyan sus estudios.
Las autoridades federales sostienen que estas medidas buscan reducir la permanencia irregular de personas con visa. También podrían haber contribuido a una disminución en la matrícula internacional registrada el año pasado, que algunas estimaciones sitúan en cerca de 20%. Algunos grupos advierten que este otoño podría producirse otra caída de hasta 9.5%.
Sin embargo, estas restricciones no están alejando a los estudiantes internacionales de algunas universidades californianas.
En la Universidad de California (UC), el porcentaje de estudiantes internacionales de primer ingreso a nivel licenciatura aumentó ligeramente antes y después del inicio del segundo mandato de Trump, de acuerdo con datos de inscripción del sistema universitario.
A nivel de posgrado sí hubo una disminución. Entre 2024 y 2025, la matrícula internacional cayó 3%, equivalente a unos 600 estudiantes extranjeros menos.
Valerie Lundy-Wagner, directora asociada del Centro de Educación Superior del Instituto de Políticas Públicas de California (PPIC), señaló que podrían pasar varios años antes de conocer plenamente el impacto que tendrán las restricciones de visas, los recortes federales a la investigación y otras políticas federales sobre la matrícula internacional.
Aun así, afirmó que UC mantiene una reputación global que continúa atrayendo estudiantes.
“Debido a que UC es una institución reconocida a nivel mundial, la gente seguirá viniendo”, dijo Lundy-Wagner.
Según datos preliminares de admisiones para otoño, la Universidad de California admitió este año a la clase de primer ingreso más grande de su historia, incluyendo 23,569 estudiantes internacionales. La cifra representa un aumento del 8% respecto al año anterior, aunque se espera que una parte de ellos finalmente no se inscriba. El sistema universitario publicará las cifras definitivas de matrícula de otoño de 2026 entre diciembre y enero.
Otras universidades del estado sí han registrado caídas. En la Universidad del Sur de California (USC), la matrícula internacional descendió 3% el año pasado. En el sistema de la Universidad Estatal de California (CSU), donde los alumnos extranjeros representan una proporción menor que en UC, la tendencia descendente comenzó incluso antes del regreso de Trump a la Casa Blanca.
De acuerdo con el PPIC, aproximadamente 14% de los estudiantes matriculados en UC provienen de otros países. Estos alumnos pagan cuotas suplementarias más elevadas que los residentes de California, lo que ayuda a subsidiar parte de los costos educativos para estudiantes locales.
Para el ciclo escolar 2027-2028, la matrícula anual para residentes de California será de 16,278 dólares, mientras que los estudiantes internacionales y no residentes deberán pagar 57,300 dólares.
Lundy-Wagner explicó que la disminución de estudiantes internacionales en programas de posgrado también está relacionada con recortes federales al financiamiento de investigaciones. Algunas universidades han reducido la admisión de estudiantes doctorales cuyos programas históricamente dependen de fondos federales.
“Las instituciones están tratando de adaptarse a la realidad de que los estudiantes doctorales necesitan fuentes de financiamiento confiables para poder continuar sus estudios”, señaló.
Rachel Zaentz, portavoz de la Oficina del Presidente de la Universidad de California, reconoció que los cambios en las políticas migratorias, así como factores económicos externos, pueden hacer menos probable que algunos estudiantes internacionales se matriculen.
No obstante, destacó que aproximadamente 85% de los estudiantes de licenciatura de UC son residentes de California.
“No podemos especular, pero lo que sí está claro es que el valor duradero de una educación en UC y la reputación global de la universidad en excelencia académica y de investigación continúan atrayendo a estudiantes prometedores”, dijo Zaentz.
Algunos estados han experimentado dificultades mayores. En la Universidad del Norte de Texas, el número de estudiantes internacionales de posgrado cayó de aproximadamente 6,200 en otoño de 2024 a menos de 3,400 al año siguiente. Esa caída contribuyó a un déficit presupuestario de 45 millones de dólares.
Rachel Banks, directora senior de políticas públicas y estrategia legislativa de NAFSA, la Asociación de Educadores Internacionales, aseguró que los cambios federales están generando una gran incertidumbre entre quienes evalúan estudiar en Estados Unidos.
El mes pasado, el Departamento de Seguridad Nacional anunció nuevas reglas para estudiantes con visas F. Anteriormente podían permanecer en el país hasta concluir sus programas académicos. Ahora su admisión estará limitada a cuatro años, aunque podrán solicitar extensiones.
Banks advirtió que el gobierno ya enfrenta retrasos importantes en el procesamiento de solicitudes migratorias y existe preocupación sobre su capacidad para gestionar oportunamente las nuevas peticiones de extensión.
También señaló que la administración Trump estudia modificaciones a un programa temporal de autorización laboral que permite a los estudiantes internacionales adquirir experiencia profesional en Estados Unidos tras graduarse.
“Es la combinación de todos estos cambios la que está enviando un mensaje a los estudiantes internacionales de que Estados Unidos no necesariamente es un lugar acogedor”, afirmó Banks.
Un estudiante internacional de UC Berkeley, que pidió permanecer en el anonimato por temor a represalias federales, señaló que los nuevos cambios han complicado la búsqueda de empleo para muchos graduados extranjeros.
“Definitivamente noto mucha más indecisión entre los recién graduados sobre permanecer en Estados Unidos que la que existía antes”, comentó.
Según explicó, durante el primer año del segundo mandato de Trump también aumentó la ansiedad entre estudiantes internacionales tras la detención de varios activistas universitarios y los intentos de deportación contra algunos de ellos.
Sin embargo, considera que el ambiente en los campus se ha estabilizado con el paso de los meses y que muchos estudiantes extranjeros han recuperado la confianza para viajar fuera del país y regresar.
Mientras UC continúa atrayendo estudiantes internacionales, CSU ha registrado caídas más pronunciadas. El año pasado, la matrícula internacional disminuyó aproximadamente 14%, según datos de la oficina del canciller del sistema.
Entre 2022 y 2024, la proporción de estudiantes internacionales admitidos que finalmente se matricularon en universidades CSU cayó de 42% a 31%, reflejando una tendencia observada en todo el país.
Para Banks, la diferencia entre instituciones parece estar relacionada con la fuerza de sus marcas académicas.
“Podemos decir con cierta certeza que las universidades con marcas internacionales sólidas y una reputación fuerte parecen estar soportando mejor estas aguas turbulentas”, concluyó.






