Las redes sociales reconocieron el fenómeno de los “No Sabo Kids” y destacaron su activismo político en las elecciones del pasado 3 de noviembre. (Foto: Redes sociales)

Hace unas semanas, en una taquería de Tijuana, un grupo de jóvenes llegó desde San Diego para almorzar. Hablaban principalmente inglés. Cuando llegó el momento de ordenar, uno de los trabajadores lanzó una frase que provocó algunas risas:

“Se les ve el nopal en la frente y hacen como que no saben español”.

La escena resulta familiar para muchos hijos y nietos de inmigrantes mexicanos en Estados Unidos. Entienden el español, pero les cuesta hablarlo. Otros apenas lo utilizan. Crecieron en escuelas, barrios y espacios donde el inglés fue el idioma predominante.

A ese grupo suele asociársele con la etiqueta “No Sabo Kids”, una expresión surgida de la forma incorrecta en que algunos niños bilingües dicen “no sabo” en lugar de “no sé”. Con el tiempo, el término dejó de ser únicamente una burla para convertirse en una referencia cultural que circula ampliamente entre jóvenes latinos y en redes sociales.

La realidad detrás de la expresión es más compleja. Diversos estudios han documentado que el uso del español suele disminuir con cada generación nacida en Estados Unidos. Mientras los inmigrantes conservan el idioma en la vida cotidiana, muchos de sus hijos y nietos crecen en entornos donde el inglés domina la escuela, el trabajo y gran parte de sus relaciones sociales.

Esa experiencia compartida ha alimentado una conversación más amplia sobre identidad y pertenencia. En plataformas como TikTok, Instagram y YouTube, miles de jóvenes latinos utilizan el término para hablar de situaciones comunes: entender el español pero no hablarlo con fluidez, mezclar idiomas en una misma conversación o sentir que no encajan por completo en las expectativas culturales de uno u otro lado de la frontera.

Uno de ellos es Isaías, hijo de padres oaxaqueños y estudiante de último año de preparatoria en Los Ángeles.

“Nunca he tenido mucha oportunidad de hablar en español. Lo entiendo bastante bien, pero casi siempre hablo inglés”, cuenta.

Hasta hace pocos años, la política tampoco ocupaba un lugar importante en su vida.

“Nunca me interesó la política. Me involucré cuando vi los operativos de ICE cerca de nuestra comunidad. Mis papás y muchos vecinos tenían miedo hasta de salir a la iglesia. Ahí entendí que había que hacer algo”.

Su experiencia no es aislada. En estados con importantes comunidades latinas, como California, Arizona, Nevada y Texas, cada vez más jóvenes de origen hispano participan en actividades políticas y electorales por primera vez.

Fotografía relativa al voto de los jóvenes latinos aparecida en redes sociales. (Foto: Redes sociales)

Según el Pew Research Center, aproximadamente 36.2 millones de latinos eran elegibles para votar en Estados Unidos en 2024. Además, alrededor de 1.4 millones de hispanos alcanzan la mayoría de edad y adquieren el derecho al voto cada año.

Para muchos de estos jóvenes, la identidad latina no depende exclusivamente del idioma. Aunque algunos hablan español con fluidez y otros apenas lo utilizan, mantienen vínculos familiares, culturales y económicos con los países de origen de sus padres y abuelos.

Esa realidad también se refleja en la forma en que participan en la vida pública. Organizaciones comunitarias y grupos de participación cívica han observado una presencia creciente de jóvenes latinos en campañas de registro electoral, actividades de voluntariado y esfuerzos de movilización del voto. Investigaciones del Center for Information and Research on Civic Learning and Engagement (CIRCLE), de Tufts University, identifican a los latinos como uno de los segmentos con mayor potencial de crecimiento dentro del electorado joven estadounidense.

“Yo salí a votar por mi mamá, porque ella no puede votar”, explicó María Fernanda Salcedo, estudiante de Ciencias Políticas de UCLA, en declaraciones a Univision.

En los días posteriores a las elecciones de medio término, las referencias a los llamados “No Sabo Kids” se multiplicaron en redes sociales. Entre las publicaciones que circularon ampliamente apareció la fotografía de un joven que colocaba una calcomanía de “I Voted” en el lugar donde, según el mensaje que acompañaba la imagen, su padre había sido asesinado durante una operación de agentes de inmigración. La publicación fue compartida por usuarios que agradecían la participación de jóvenes latinos y la vinculaban con experiencias personales marcadas por las políticas migratorias.

Entre jóvenes latinos de primera y segunda generación, la participación política suele estar vinculada a experiencias familiares. Para algunos, ejercer el voto representa una manera de involucrarse en decisiones que afectan directamente a padres, abuelos o familiares que no pueden participar en los procesos electorales.

Aunque asuntos como la vivienda, el costo de la educación superior y la economía figuran entre sus principales preocupaciones, la inmigración continúa siendo un tema importante para quienes mantienen vínculos directos con comunidades afectadas por cambios en las políticas migratorias.

Investigadores de CIRCLE han señalado que el peso de los votantes latinos jóvenes seguirá aumentando en los próximos años conforme nuevas generaciones alcancen la edad para votar.

Durante años, las conversaciones sobre los llamados “No Sabo Kids” se centraron en el idioma y la identidad cultural. Hoy, esos mismos jóvenes aparecen también en espacios cívicos, comunitarios y electorales.

Muchos crecieron acompañando a sus padres a oficinas gubernamentales, traduciendo documentos o ayudando a familiares a desenvolverse en instituciones donde el inglés era indispensable. Algunos participan ahora en organizaciones comunitarias, campañas locales o actividades de educación cívica; otros apenas comienzan a interesarse por asuntos públicos que afectan directamente a sus familias y comunidades.

Alejandro Maciel is the bilingual audience producer and reporter for Tiempos de San Diego and a binational journalist whose career has unfolded in newsrooms and communities on both sides of the border....