
El presidente Donald Trump retomó el viernes sus polémicos comentarios sobre un posible ataque iraní contra San Diego y Los Ángeles, insistiendo en que su administración protegería a todas las ciudades de Estados Unidos.
El martes, Trump sugirió que Irán podría “eliminar” a San Diego o Los Ángeles con un arma nuclear. Posteriormente, durante apariciones en San Antonio el miércoles y en Washington el viernes, ofreció explicaciones adicionales que, en algunos momentos, parecían suavizar sus comentarios y, en otros, reforzarlos.
Trump dijo en tono burlón el viernes que, desde el acto realizado en Nebraska, periodistas de distintos medios habían informado que “oh, dijo que van a atacar Los Ángeles”.
“Probablemente habrían atacado primero lugares como San Diego y Los Ángeles porque la ruta para un misil es mucho más conveniente”, dijo sobre Irán durante un evento celebrado en la Casa Blanca el viernes.
El origen de la controversia
Según una transcripción de las declaraciones originales de Trump en Nebraska el martes, esto fue lo que dijo antes y después de la frase que generó controversia:
“Quiero ver una victoria tremenda. Ustedes quieren ver una victoria tremenda porque valida todo lo que hicimos. Y nuevamente, recuerden, con la guerra, esto es algo artificial. Está un poco alto. Es un pequeño precio a pagar por mantener al mundo seguro, por mantener seguro a nuestro país. Ellos pueden destruir una ciudad. Déjenlos destruir, déjenlos destruir Los Ángeles; déjenlos destruir San Diego. Ese es un precio muy pequeño que pagar y esto terminará muy pronto. Esencialmente ya casi terminó”.
Cuando los titulares comenzaron a multiplicarse en medios de comunicación de todo el país el miércoles, y después de que el gobernador Gavin Newsom y funcionarios electos de San Diego y Los Ángeles condenaran sus palabras, la administración Trump argumentó que sus declaraciones estaban siendo sacadas de contexto.
Según esa explicación, Trump no estaba invitando a un ataque contra dos ciudades de California, sino que intentaba señalar que un aumento temporal en los precios de la gasolina era un precio pequeño en comparación con un posible ataque que, según él, podría haber ocurrido si Estados Unidos no hubiera entrado en guerra con Irán.
Trump evitó aclarar sus declaraciones
Trump evitó abordar directamente el tema el miércoles, incluso cuando periodistas le preguntaron específicamente qué había querido decir con sus comentarios.
Sin embargo, durante un evento de campaña en Texas a favor del candidato al Senado Ken Paxton, intentó ofrecer una explicación ante un público afín.
“No vamos a permitir que eso suceda”, afirmó Trump. “Protegemos nuestras ciudades. Protegemos nuestro país”.
En el mismo discurso volvió a referirse al sur de California.
“¿Quieren ver un trauma? ¿Quieren ver problemas? Y dije el otro día: ‘Déjenlos lanzar un misil sobre San Diego o Los Ángeles’”, afirmó durante el acto de campaña para Ken Paxton. “¿Quieren ver una película de terror?… ¿Quieren ver un país en caída libre?”
Experta cuestiona la consistencia de sus mensajes
La forma en que Trump se expresa hace que “no exista una manera lingüística posible de interpretar sus dos declaraciones como si representaran una postura coherente”, afirmó Jennifer Sclafani, profesora adjunta de lingüística aplicada en UMass Boston, en declaraciones a Times of San Diego.
“La tendencia de Trump a hablar de esta manera cuando trata asuntos serios es, por un lado, una forma de mantenerse fiel a su ‘marca’ como político, pero en contextos como este también funciona para mantener una negación plausible”, señaló.
Trump es conocido por apartarse con frecuencia de los discursos preparados previamente, algo que incluso reconoció durante el evento en Texas.
“Espero que no les moleste que me salga del guion. Básicamente he estado fuera del guion durante toda la noche”, dijo.
Sclafani explicó que Trump suele ignorar las normas tradicionales del lenguaje político, cambiando constantemente de tema, mezclando asuntos serios con lo que considera bromas o realizando afirmaciones provocadoras.
“Ha establecido un patrón que nos lleva a creer que nunca debemos tomar sus palabras de forma literal. De esa manera, puede elegir cuándo quiere decir exactamente lo que dice, que es cuando le resulta políticamente conveniente”, afirmó.
Trump insiste en la amenaza nuclear iraní
Durante el evento del viernes en la Casa Blanca, Trump repitió sus afirmaciones de que Irán estaba a solo “dos semanas” de obtener un arma nuclear y sostuvo que la guerra lo impidió.
“Si no los hubiéramos atacado con los bombarderos B-2 desde el principio, estaban a dos semanas, quizá tres semanas, de tener un arma nuclear”, declaró Trump.






