
Lo que el Congreso imaginó como una celebración nacional capaz de unir a los estadounidenses en torno a los principios fundacionales, los valores democráticos y las instituciones del país se ha convertido en un nuevo foco de polarización política.
A medida que se acerca el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, las conmemoraciones en Washington, D.C. han adquirido un marcado tono partidista debido al papel protagónico asumido por el presidente Donald Trump, quien ha desplazado los esfuerzos bipartidistas originalmente concebidos para la ocasión.
Hace una década, el Congreso aprobó una legislación con apoyo de ambos partidos para crear una comisión encargada de coordinar eventos nacionales y locales con motivo del semiquincentenario de la firma de la Declaración de Independencia.
Sin embargo, la Casa Blanca ha impulsado sus propias celebraciones de alto perfil, incluyendo una pelea de la UFC en la Casa Blanca y concentraciones similares a mítines de campaña en el National Mall. El evento principal está previsto para el 4 de julio, que Trump ha descrito como “el mitin TRUMP más espectacular de todos”.
En una publicación en Truth Social, el presidente adelantó que pronunciará un discurso antes de los fuegos artificiales.
“Hablaré aproximadamente a las 9 p.m., antes de los fuegos artificiales que, al igual que el espectáculo aéreo, serán aproximadamente diez veces más grandes que cualquier otro en la historia de nuestro país. Así que, si les gustan los aviones, los fuegos artificiales y el presidente Trump, ¡estén ahí!”, escribió.
Estados y grupos progresistas se distancian
La creciente politización de las celebraciones ha generado rechazo entre algunos sectores.
Varios estados gobernados por demócratas han decidido boicotear la Great American State Fair, un evento de 16 días promovido por Trump. Al mismo tiempo, activistas progresistas están organizando eventos alternativos en Washington y algunos residentes de la capital planean evitar por completo las tradicionales celebraciones del Día de la Independencia.
El senador republicano por Texas John Cornyn lamentó la situación.
“Creo que es una pena”, declaró a NOTUS.
Su colega republicano Thom Tillis, de Carolina del Norte, expresó una preocupación similar.
“Si la celebración del milagro democrático que surgió de la fundación de esta nación se convierte en algo partidista, deberíamos avergonzarnos”.
Trump inauguró oficialmente las festividades esta semana con un discurso en el National Mall en el que defendió políticas contra personas transgénero, elogió a agentes migratorios involucrados en su programa de deportaciones y promovió un posible acuerdo de paz con Irán.
Disputa por fondos federales
La feria nacional está siendo organizada por Freedom 250, una organización respaldada por Trump y financiada parcialmente mediante donaciones privadas.
El grupo ha eclipsado a America250, la comisión bipartidista creada por el Congreso en 2016 para coordinar las celebraciones oficiales.
A principios de este año, America250 informó al Congreso que enfrentaba un déficit de financiamiento de 100 millones de dólares, mientras que Freedom 250 recibió 68 millones de dólares en fondos públicos durante este año.
El senador demócrata por California Alex Padilla criticó duramente la situación durante una audiencia en el Senado.
“El presidente Trump no puede evitarlo. Especialmente cuando se trata de cosas que no lo involucran, no lo elogian o no lo destacan; no pudo evitar intentar convertir el cumpleaños número 250 de Estados Unidos en algo sobre él mismo”.
Padilla también cuestionó cuánto dinero de los contribuyentes ha sido destinado a Freedom 250 en comparación con America250 y planteó posibles conflictos de interés relacionados con donaciones privadas.
“¿Qué donantes han apoyado estos esfuerzos? ¿Qué solicitudes pudieron haberse hecho junto con esas contribuciones? ¿Cuánto de esto ha sido un intercambio de favores?”, preguntó.
Críticas por el tono partidista
La controversia aumentó cuando el secretario de Transporte, Sean Duffy, criticó a varios artistas que cancelaron sus presentaciones en la feria poco después de que se anunciara el programa de actividades.
Durante un evento previo al discurso de Trump, Duffy elogió a la banda militar participante y descalificó a los artistas que decidieron retirarse.
Las declaraciones alimentaron las críticas de legisladores demócratas, quienes acusan al presidente de socavar los esfuerzos bipartidistas para conmemorar los 250 años de la firma de la Declaración de Independencia.
La senadora demócrata por New Hampshire Jeanne Shaheen, integrante de la comisión America250, recordó las celebraciones del bicentenario de 1976.
“Recuerdo el aniversario número 200 en 1976 y cómo todo el país celebró unido. Es lamentable que esto parezca estar convirtiéndose en un evento más partidista”.
Shaheen dejó claro que continuará participando en actividades conmemorativas, aunque probablemente en su estado.
“Un mitin de campaña no es una celebración del aniversario número 250 del país”.
Llamados a la unidad nacional
A pesar de las diferencias, varios legisladores de ambos partidos insistieron en que la fecha debería servir para unir a los estadounidenses.
La senadora republicana de Alaska Lisa Murkowski señaló que espera que todos los ciudadanos encuentren una forma de reconocer la importancia histórica del momento.
“Mi esperanza es que todos hagan algo para detenerse y reconocer lo especial que significa ser ciudadano de Estados Unidos, y celebrarlo a su manera”.
El congresista republicano de Pensilvania Brian Fitzpatrick afirmó que el aniversario “no debería ser partidista” y manifestó interés en revisar el uso de los fondos aprobados por el Congreso para la conmemoración. En julio del año pasado, el Congreso asignó 150 millones de dólares para las celebraciones del 250 aniversario.
Surgen celebraciones alternativas
Mientras tanto, diversas organizaciones civiles preparan actividades paralelas.
El grupo progresista Next250 promueve una visión más amplia e inclusiva de la conmemoración nacional y organiza eventos en distintos puntos del país como respuesta a lo que considera una narrativa cada vez más excluyente promovida por el movimiento MAGA.
Por su parte, la organización We The People 250 planea realizar una marcha en Washington el 4 de julio para protestar contra lo que define como autoritarismo y violencia política.
Aun así, Murkowski mantiene la esperanza de que prevalezca el espíritu bipartidista.
“Ya estamos suficientemente divididos como país. Creo que esta debería ser la ocasión en la que todos digamos: ¿no es increíble que hayamos llegado hasta aquí?”, afirmó.
Esta historia fue producida como parte de una colaboración entre NOTUS —publicación del no partidista Allbritton Journalism Institute— y NEWSWELL, empresa matriz de Times of San Diego, Santa Barbara News-Press y Stocktonia.






