El guardia penitenciario Justin Hall muestra un guante de descargas eléctricas utilizado en su centro de detención el 13 de agosto de 2026 en Bardstown, Kentucky. (Foto de Dylan Lovan/Associated Press).

El gobernador Gavin Newsom firmó el martes una ley que prohíbe a los agentes de seguridad pública locales, estatales y federales utilizar guantes capaces de aplicar descargas eléctricas dolorosas a las personas.

La prohibición entrará en vigor el próximo año y permanecerá vigente hasta 2030. La medida llega apenas unas semanas después de que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) anunciara que equiparía a sus agentes con estos guantes, diseñados para obligar al cumplimiento de personas consideradas agresivas o resistentes. El mes pasado, la agencia adjudicó un contrato cercano a los 17 millones de dólares para la compra de 6,000 pares.

“Trump ha puesto sus intereses políticos por encima de la salud, la seguridad y el bienestar de las familias estadounidenses”, señaló Newsom en un comunicado. “California está tomando medidas para fortalecer la transparencia, la rendición de cuentas y la supervisión de la aplicación de las leyes migratorias en nuestro estado”.

La legislación es el ejemplo más reciente de cómo los estados gobernados por demócratas han respondido a las políticas migratorias del presidente Donald Trump desde que asumió el cargo el año pasado.

En California, los legisladores aprobaron al menos dos docenas de proyectos de ley este año destinados a fortalecer los derechos de los inmigrantes, limitar la cooperación con agentes federales de inmigración y endurecer la regulación de los centros de detención para migrantes, entre otros objetivos.

A nivel nacional, 17 estados con legislaturas controladas por demócratas aprobaron más de 100 leyes favorables a los inmigrantes este año, según un análisis de Associated Press basado en el sistema de seguimiento legislativo Plural. El objetivo más común de estas medidas ha sido limitar la cooperación con las autoridades federales de inmigración.

La asambleísta demócrata de California LaShae Sharp-Collins afirmó que presentó la iniciativa para “poner una pausa” al uso de estos dispositivos por parte de las fuerzas del orden mientras el estado analiza sus posibles riesgos.

La ley exige que el Departamento de Justicia de California estudie la seguridad de estos guantes y presente un informe al Poder Legislativo antes de 2029.

“Hay mucha inquietud y mucha incertidumbre”, dijo Sharp-Collins en una entrevista. “Mucha gente tiene miedo”.

La nueva ley también pondrá nuevamente a prueba la autoridad del estado para imponer restricciones a agentes federales en medio del endurecimiento de las políticas migratorias de la administración Trump.

A principios de este año, un juez federal bloqueó temporalmente la primera ley de este tipo en Estados Unidos, que prohibía a agentes federales usar cubiertas faciales durante operativos. El juez consideró que la legislación era demasiado selectiva porque se aplicaba a policías locales y federales, pero eximía a agentes estatales.

Posteriormente, los legisladores aprobaron una nueva versión para extender la prohibición a todos los cuerpos policiales. Newsom también firmó esa iniciativa.

Kevin Johnson, profesor emérito de la Facultad de Derecho de la Universidad de California en Davis, señaló que es probable que los tribunales determinen finalmente que California no puede impedir que agentes federales utilicen guantes eléctricos o cubiertas faciales.

Según Johnson, aunque las leyes tienen buenas intenciones, podrían entrar en conflicto con la Cláusula de Supremacía de la Constitución de Estados Unidos, que generalmente establece la prevalencia de la legislación federal sobre normas estatales contradictorias.

“El estado tiene poderes muy limitados, si es que tiene alguno, para dictar al gobierno federal cómo deben equiparse o armarse sus agentes”, afirmó.

Los grupos que representan a fuerzas policiales en California se opusieron ampliamente a la prohibición.

El sheriff del condado de Sacramento, Jim Cooper, demócrata y exlegislador estatal, afirmó que prohibir los guantes eléctricos “realmente no tiene sentido”, ya que forman parte de las herramientas no letales que los agentes pueden utilizar cuando lo consideran necesario.

“Cuando el gobierno federal hace algo, la Legislatura estatal quiere prohibirlo”, declaró durante una conferencia de prensa. “Están haciendo nuestro trabajo más difícil”.

Sharp-Collins señaló que el plan de ICE para adoptar los guantes fue el principal detonante de la legislación.

Sin embargo, también mencionó casos relacionados con el uso de estos dispositivos por otras corporaciones policiales, incluido uno en Kentucky donde una familia sostiene que un hombre murió después de recibir múltiples descargas con pistolas eléctricas y guantes de choque mientras estaba bajo custodia policial en 2024.

El senador estatal Scott Wiener, demócrata de San Francisco y autor de la ley del año pasado sobre cubiertas faciales, también impulsó la nueva medida que amplía la prohibición a agentes estatales.

“California debe utilizar todas las herramientas disponibles para defender a nuestras comunidades frente a la campaña de terror de una policía secreta de ICE”, afirmó Wiener en un comunicado tras la aprobación de la medida en la Legislatura.