La autora Leslie Priscilla visitará San Diego para promover su libro debut, Chancla. (Foto de Yaquelin Hernandez)

Para Leslie Priscilla, la crianza y la maternidad, es decir, la manera en que fue criada, o no, y cómo ella misma ejerce hoy la crianza, han marcado un largo camino que ofrece una perspectiva profunda sobre su trayectoria personal.

Como chicana de primera generación, Priscilla tomó conciencia desde muy joven de que todas las personas son producto de su crianza y de las dinámicas familiares que las rodean.

Ahora, la coach para padres, educadora de vida familiar y autora de 38 años se prepara para publicar Chancla: Healing Our Families, Ourselves, and Our Culture through Nonviolent Parenting.

Su libro debut se nutre de testimonios personales, contexto histórico y años de trabajo con familias latinas.

En el libro, que presentará durante el Festival del Libro de San Diego, Priscilla examina las raíces coloniales de la violencia en ciertos aspectos de la cultura latina y plantea un posible camino hacia adelante para padres, educadores y cualquier persona que busque romper ciclos de daño sin dejar de honrar su cultura.

Como muchos hijos de inmigrantes, la propia crianza de Priscilla estuvo profundamente influenciada y ligada a la historia migratoria de sus padres.

Su padre emigró de Colima, México, a Estados Unidos en la década de 1970, y su madre llegó desde Chihuahua en la década de 1980. La familia terminó estableciéndose en Santa Ana.

Sin embargo, Priscilla asegura que la decisión de sus padres de mudarse a Estados Unidos, particularmente la de su madre, estuvo impulsada más por la supervivencia que por la esperanza o el optimismo.

Ese detalle sería determinante en la experiencia de Priscilla durante su infancia.

“Fueron varias décadas tratando de entender el contexto de mi familia y por qué mi mamá no parecía tener las herramientas de las que yo leía en los libros sobre crianza”, dijo Priscilla.

El trabajo de Priscilla comenzó muy temprano en su vida. De hecho, gran parte de su vocación nace de haber sido la hermana mayor encargada de cuidar a su hermana menor cuando apenas tenía 10 años.

Priscilla cuenta que en aquel entonces sus padres atravesaban una separación complicada y que ayudar a criar a su hermana sentó las bases de la pasión que definiría su vida.

Con el tiempo decidió estudiar desarrollo infantil y estudios familiares.

Priscilla explica que leer una gran cantidad de libros sobre crianza escritos casi exclusivamente por autores blancos aumentó su frustración al darse cuenta de que su herencia cultural y muchas experiencias comunes en la comunidad latina no estaban representadas.

Además, ese proceso también generó cierto resentimiento hacia sus padres, derivado de traumas no resueltos.

“Vengo de una familia donde había violencia, alcoholismo y una tendencia a ser muy duros. Por eso pasaba mucho tiempo con las familias de amigos de la escuela que tenían relaciones distintas con sus padres”.

Antes de trabajar con padres, Priscilla fue maestra de preescolar durante años.

También ha trabajado durante 16 años como coach certificada para padres.

En 2018 fundó Latinx Parenting, una organización bilingüe que promueve el fin del castigo corporal.

La organización ofrece consejos, guías y herramientas prácticas para apoyar la disciplina no violenta, la sanación intergeneracional y la descolonización cultural, entendida como el proceso continuo de desmontar la influencia de los poderes colonizadores sobre las tradiciones, valores y formas de ver el mundo dentro de los hogares latinos.

La organización también pone énfasis en:

  • Justicia social y racial.
  • Antirracismo.
  • La práctica individual y colectiva de la no violencia.
  • La re-crianza o reparenting, proceso mediante el cual los padres sanan a su niño interior actuando como sus propios cuidadores afectuosos para transformar hábitos negativos.

La inspiración para crear Latinx Parenting surgió de la desconexión que sentía al observar familias capaces de poner en práctica las estrategias descritas en los textos que estudiaba, en contraste con sus propios familiares, que tenían dificultades para hacerlo.

En particular, señala que estilos de crianza como la crianza respetuosa o el apego parental parecían muy alejados de las posibilidades de sus padres y de las experiencias que compartió con sus primos mientras crecían.

Casi una década después, Latinx Parenting y la presencia pública de Priscilla han crecido enormemente.

Entre Instagram y Facebook, la organización acumula más de 314,000 seguidores.

Su práctica ofrece asesoramiento, talleres, acompañamiento y capacitación para familias latinas y chicanas, además de un espacio donde padres y madres pueden intercambiar experiencias y construir comunidad.

Priscilla afirma que convertirse ella misma en madre en 2011, hoy tiene tres hijos multiculturales, la inspiró a desarrollar activamente un modelo de crianza descolonizada basado en alternativas a prácticas opresivas presentes en algunos hogares latinos.

Ahora se encuentra lista para dar el siguiente paso en su carrera con la promoción de su primer libro, Chancla.

El título es un juego de palabras y una referencia a la llamada “cultura de la chancla”, el uso tradicional de la chancla como herramienta o amenaza de disciplina utilizada por muchas matriarcas en hogares latinos para corregir a los niños.

Aunque la expresión suele aparecer en bromas de internet y en la cultura popular, Priscilla sostiene que su permanencia refleja conversaciones generacionales más profundas relacionadas con la crianza autoritaria, el castigo corporal y el cambio contemporáneo hacia formas de crianza más respetuosas.

“Tener algo como la chancla y verla tan ligada a nuestra identidad y cultura se siente poderoso. Parece decir: ‘Tenemos esta herramienta y somos diferentes de los demás’. Nos hace sentir que somos mejores padres porque estamos criando hijos respetuosos”, dijo Priscilla.

“Pero muchas veces esos niños no son realmente respetuosos; son obedientes. Viven con cierto miedo. Y esa fue la conversación que eventualmente comencé a plantear sobre sanación cultural, trauma y el efecto que eso tiene sobre el cerebro de un niño. Esa ha sido la puerta que encontré para reunir a la comunidad latina y decir: sí, esto es algo universal entre las familias latinas”.

Priscilla espera que el libro no solo ayude a los padres a romper ciclos generacionales tóxicos, sino también a cuestionar viejos patrones de crianza y transformar la cultura familiar.

“Creo que es fundamental dar contexto sobre el origen de la cultura de la chancla. Existe una normalización de los estereotipos sobre las familias latinas, de que somos autoritarios y duros con nuestros hijos”, señaló.

“Quiero que pensemos en nosotros mismos como personas capaces de sostener relaciones sanas y una buena conexión con nuestros hijos, hasta el punto de generar la confianza suficiente para que nos permitan guiarlos hacia caminos de seguridad y realización personal”.

Priscilla se prepara ahora para iniciar la gira de promoción de su libro, que incluirá una parada local en el Festival del Libro de San Diego de KPBS.

Durante el evento, que se realizará el 22 de agosto de 10 a.m. a 4 p.m. en el campus de la University of San Diego, los asistentes podrán participar en paneles con autores galardonados, disfrutar de entretenimiento en vivo y recorrer exhibiciones de escritores locales y librerías independientes.

Mientras emprende la gira promocional, Priscilla espera que el libro impulse no solo conversaciones dentro de las familias, sino también debates sobre los sistemas que han sostenido e incentivado prácticas de castigo y disciplina punitiva en la crianza.

“Estos sistemas, cosas como el individualismo extremo y el capitalismo, han hecho muy difícil que tanto niños como adultos podamos conectar con las señales de nuestro propio cuerpo”, dijo Priscilla.

“Realmente quiero que, como comunidad latina, como descendientes de personas que han resistido durante los últimos 500 años, podamos reconocer que la ‘chancla’ tiene que enfrentarse a esos sistemas. Solo así podremos reconfigurarnos y convertirnos en la mejor versión de nuestra cultura, para que nuestros hijos se sientan orgullosos de sus raíces”.

Festival del Libro de San Diego

Quién: Leslie Priscilla, autora.
Qué: Festival del Libro de San Diego, con paneles y exhibiciones que incluirán a Priscilla y otros autores, entre ellos Oliver James, Michael Hiltzik, el dúo Christina Lauren y Kim Fu.
Dónde: University of San Diego, 5998 Alcala Park Way.
Cuándo: Sábado, de 10 a.m. a 4 p.m.
Entrada: Gratuita para el festival, aunque algunas sesiones requieren boletos de 5 dólares.