
Un edificio comunitario con casi 100 años de historia en Oceanside reabrió sus puertas durante una ceremonia realizada la tarde del sábado, tras una amplia renovación valorada en más de $5 millones.
Inaugurado originalmente en 1931 como escuela, el Centro Comunitario de Recursos Crown Heights volvió a operar después de un proyecto de modernización y restauración que buscó preservar su valor histórico mientras mejora los servicios que ofrece a los residentes. [timesofsandiego.com]
El edificio abovedado, ubicado en el 1210 de Division St., fue diseñado por el reconocido arquitecto Irving Gill, quien se trasladó a San Diego desde el Medio Oeste en 1893. Gill fue responsable de la construcción de cinco edificios en Oceanside, cuatro de los cuales siguen en pie actualmente.
Originalmente, la estructura fue utilizada por el Distrito Escolar Unificado de Oceanside como una “escuela de americanización”, donde se alentaba a estudiantes inmigrantes hispanohablantes a abandonar su idioma y cultura de origen.
Sin embargo, ese pasado contrastó con el ambiente de la ceremonia de reapertura, que incluyó presentaciones de mariachi y baile folclórico.
La alcaldesa de Oceanside, Esther Sanchez, reconoció ese complejo capítulo histórico.

“Esta historia del edificio no siempre ha sido fácil, pero durante las últimas décadas ha representado algo muy diferente: un lugar donde los vecinos de Crown Heights pueden encontrar apoyo real. Esta es una de las inversiones más grandes que la ciudad ha realizado en Crown Heights y refleja la importancia de este vecindario. Estamos preservando una parte de la historia arquitectónica al mismo tiempo que garantizamos que el edificio continúe sirviendo a los residentes todos los días”, afirmó.
Durante gran parte de los últimos 25 años, el inmueble ha funcionado como uno de los cuatro centros de recursos administrados por el Departamento de Vivienda y Servicios para Vecindarios de la ciudad. Allí, los residentes pueden acceder a referencias y servicios relacionados con atención médica, programas sociales y asistencia legal en temas de vivienda justa.
Además, el centro organiza distribuciones de alimentos, eventos comunitarios y ofrece computadoras y acceso a internet mediante Wi‑Fi para uso público. La ciudad también mantiene un acuerdo con Lifeline Community Services para proporcionar programas extracurriculares para estudiantes.
Las obras incluyeron una evaluación histórica de la estructura realizada por expertos en restauración. Los equipos de trabajo construyeron una nueva cimentación e instalaron nuevos pisos, sistemas de plomería, cocina, baños, infraestructura eléctrica, climatización, iluminación, estuco y pintura.
Según la ciudad, también se restauraron las ventanas y puertas históricas del edificio. En el exterior, se completaron nuevas obras






