
Una intensa y prolongada ola de calor de julio mantuvo este miércoles a la región de San Diego bajo temperaturas sofocantes, generando condiciones potencialmente peligrosas para la salud en algunas zonas y con poco alivio previsto en los pronósticos extendidos.
Las condiciones de calor extremo, que se espera continúen durante todo el fin de semana, incluyen temperaturas entre los 95 y poco más de 100 grados Fahrenheit en las montañas y hasta 119 grados en las comunidades desérticas. El Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) emitió una advertencia por calor extremo para esas áreas al menos hasta las 8 p.m. del lunes.
En las regiones más áridas y expuestas al sol del este del condado, incluso las temperaturas nocturnas seguirán siendo muy elevadas. Los meteorólogos prevén mínimas que permanecerán entre los altos 80 y mediados de los 90 grados durante jueves y viernes.
Para las zonas costeras y los valles interiores, donde se espera que las temperaturas alcancen los 90 grados bajos y hasta 105 grados, respectivamente, el NWS mantiene una advertencia de calor menos severa durante el mismo periodo.
Las autoridades recomiendan a las personas que viven en las zonas más afectadas tomar medidas para prevenir enfermedades relacionadas con el calor, entre ellas:
- Beber abundantes líquidos sin alcohol.
- Evitar la exposición directa al sol durante las horas más calurosas del día.
- Permanecer en espacios con aire acondicionado cuando sea posible.
- Supervisar y asistir a familiares, amigos y vecinos en situación de riesgo.
Asimismo, se recuerda a la población que nunca debe dejar a niños o mascotas dentro de un vehículo estacionado, ni siquiera por un minuto, ya que la temperatura en el interior puede alcanzar rápidamente niveles mortales.
Los meteorólogos indicaron que el lunes y el martes podrían registrarse descensos de algunos grados en las temperaturas. Sin embargo, hacia finales de la próxima semana podría regresar un sistema de alta presión que volvería a elevar los termómetros.






