
La publicación del artículo del New York Times revelando los abusos sexuales cometidos por César Chávez en contra de Dolores Huerta, hoy de 95 años y otras mujeres jóvenes que participaban en el movimiento campesino en la década de los sesenta, ha generado una reacción en cadena de parte de representantes latinos de todo el país.
Paloma Aguirre, representante del distrito 1de San Diego, expresó su solidaridad y respeto a Dolores Huerta y a las víctimas.
“Nunca es tarde para hablar, y su valentía merece ser recibida con respeto, apoyo y rendición de cuentas”, dijo Aguirre en un comunicado.
La representante expresó su disgusto ante los evidentes abusos de poder hacia las mujeres, algunas de ellas menores de edad. “Esas acciones son indefendibles. Ningún legado es tan significativo como para otorgar inmunidad ante el acoso o el abuso de otros. Creemos en estas sobrevivientes y reconocemos que la verdadera rendición de cuentas significa negarse a separar los logros públicos de un líder del daño causado en su vida privada. Nadie está por encima de la responsabilidad de sus actos”.
Ante el fuerte daño que estas revelaciones causan al movimiento en favor de los derechos de los trabajadores agrícolas y el legado construido a lo largo de décadas de lucha, Luz Gallegos, directora de TODEC, una organización sin fines de lucro que apoya a los trabajadores agrícolas de los condados de Riverside y San Bernardino dijo que el movimiento campesino no es propiedad de una sola persona y que “fue construido con el trabajo de miles de personas”.
Gallegos aseguró que la rendición de cuentas es importante. “Sea quien sea, debemos denunciar cualquier abuso”. Agregó que su solidaridad está con las mujeres víctimas de los supuestos abusos cometidos por César Chávez. “Los abusos a las mujeres en los campos agrícolas es un tema que hemos denunciado siempre y que no estamos dispuestos a pasar por alto”, agregó Gallegos.
Juan Vargas, representante del Distrito 52 ante la Cámara de Representantes, expresó su respeto a todas las que decidieron denunciar y expresó que las revelaciones no tendrán un efecto negativo en el movimiento de los trabajadores agrícolas. “El movimiento de los trabajadores agrícolas siempre ha sido más grande e importante que cualquier individuo en particular. De hecho, esta lucha siempre estuvo impulsada por miles de familias, trabajadores y trabajadores que defendieron los valores de dignidad y justicia, y esos son los valores que debemos honrar.
Vargas dijo que el nombre de César Chávez debería ser eliminado de monumentos, festivos e instituciones. “No podemos celebrar el legado de alguien que cometió un abuso tan vil. Rezo por las víctimas que han llevado décadas el dolor de este abuso. No merecen menos que rendición de cuentas, apoyo y ser escuchados”.
Por su lado, el senador de Estados Unidos, Alex Padilla expresó su solidaridad con las víctimas, y condenó las aciones descritas en el artículo del New York Times.
“Ellas merecen todo nuestro apoyo, merecen ser tratadas con dignidad y respeto”.
Padilla dijo que ante actos como este debe haber tolerancia cero. “Haga quien los haga, no debemos permitir el abuso, la explotación y el silenciamiento de las víctimas”.






