
Razones para apoyar a España- La principal razón es que España también es mi país. Mi hijo y yo tenemos pasaporte español, estamos orgullosos de ello y sentimos a España como una madre. Es el país de mi abuela y de toda una rama familiar, por lo que nada nos daría más gusto que ver a la Furia Roja levantar la copa.
Razones para apoyar a Argentina- La principal razón es que es el equipo al que tradicionalmente he apoyado desde 1986 y es un país cuya cultura ha influido tremendamente en mi vida. Además, tengo el honor de haber publicado un libro y recibido un premio en Argentina, lo que me ha permitido conocer extraordinarias personas en ese país.
Razones para apoyar a Francia- Dado que es un equipo que me tiende a caer mal, la única razón que tendría para alegrarme de su casi seguro triunfo, es que es el país en donde mi hermana Ana Lucía vive desde hace más de 20 años y donde nacieron mis sobrinos Victoria y Alex. También es el país del Ser de Luz André Pierre Gignac.
Razones para apoyar a Inglaterra- Ningún vínculo me une a la isla, pero su música me acompaña todos los días y además les agradeceré por siempre la creación del único deporte que me apasiona, la única religión universal, el único lenguaje planetario que se llama FUTBOL.
Si el parámetro fuera literario, el Campeón del Mundo sería Argentina, pues aunque España tiene a la madre de todas las novelas antiguas y modernas que, les guste o no, sigue siendo el Quijote, Argentina es por mucho el país que más me ha influido y el que tiene más representantes en mi biblioteca (incluso más que México). Además, tiene al campeón de campeones que se llama Jorge Luis Borges, quien me diría que el campeón literario debería ser Inglaterra, pues nadie como él amó tanto la literatura británica. Si tuviera que elegir un solo francés, me quedo con el Padre del ensayo, Michel de Montaigne, aunque en tiempos modernos Houellebecq me ha sangrado con más de una novela navaja.
Claro, si el parámetro fuera musical el Campeón del Mundo sería Inglaterra pues nadie derrota a Iron Maiden, Black Sabbath, Motörhead y Judas, aunque España con Eskorbuto, La Polla, Barón Rojo y Ángeles del Infierno y Argentina con Charly, Fito, Flaco Spinetta, Hermética y La Renga forman parte del soundtrack de mi vida. En música el gran perdedor es Francia, pues no le ha aportado gran cosa al Rock o el Metal, aunque sin duda mi amigo PG Beas me dirá que Gainsbourg solito es el campeón del universo.
Otro tema a considerar serían los vinos y licores en donde la cosa sí está reñidísima entre los Ribera del Duero, los Burdeos o los Malbec de Mendoza, aunque en este veranito un refrescante vaso de Tanqueray London Dry los anda rebasando por la derecha y por la izquierda, a no ser que el Verdejo de Rueda diga otra cosa.
Por lo que a experiencias vividas se refiere, he tenido la fortuna de visitar los cuatro países. Al que más veces he ido es Argentina (cinco veces) y al que menos veces es Inglaterra (dos veces). Si tuviera que elegir uno de los cuatro para vivir, España gana por goleada, aunque Argentina no me molestaría. Eso sí, creo que me costaría poder vivir en Inglaterra y mucho más aún en Francia.
Y bueno, en cuanto a lo estrictamente futbolístico mi favorito sentimental es obviamente España, pero mi lógica elemental, cartesiana y analítica me dice que Francia está un escalón arriba de los otros tres y está condenado, quiera o no, a ser el Campeón del Mundo (ojalá me equivoque). Eso sí, el mejor partido, ni duda cabe, será Inglaterra vs Argentina.






