In this 30 second exposure taken with a circular fish-eye lens, a meteor streaks across the sky during the annual Perseid meteor shower on Friday, Aug. 12, 2016 in Spruce Knob, West Virginia. (File photo courtesy Bill Ingalls/NASA)
En esta exposición de 30 segundos tomada con un lente ojo de pez circular, un meteoro cruza el cielo durante la lluvia de meteoros Perseidas el 12 de agosto de 2016 en Spruce Knob, Virginia Occidental. (Foto de archivo cortesía de Bill Ingalls/NASA)

La lluvia de meteoros Perseidas ya está visible esta semana, pero también lo está el calor extremo.

Funcionarios del Parque Estatal del Desierto de Anza-Borrego están advirtiendo a quienes planean visitar el parque para observar el fenómeno astronómico que se preparen para las altas temperaturas. Entre las recomendaciones se encuentran llevar agua adicional y suficiente combustible, cargar los dispositivos electrónicos y contar con planes de contingencia.

Las temperaturas máximas en la región de Anza-Borrego esta semana se mantendrán alrededor de los tres dígitos, superando los 100 grados Fahrenheit casi todos los días, mientras que las mínimas oscilarán entre los 70 y los 80 grados. Además, la calidad del aire podría representar un problema para algunas personas sensibles debido a la gran cantidad de polvo en circulación, según indicaron los meteorólogos.

La lluvia de meteoros Perseidas es una de las más conocidas y populares del año. Los meteoros provienen de restos asociados con el cometa Swift-Tuttle (109P), aunque parecen originarse en la constelación de Perseo, de donde deriva su nombre. El fenómeno se presenta cada año desde mediados de julio hasta agosto.

“Cuando los cometas pasan alrededor del Sol, el polvo que emiten se dispersa gradualmente formando un rastro a lo largo de sus órbitas”, explica la NASA en su página sobre este evento celeste. “Cada año, la Tierra atraviesa esos rastros de escombros, lo que permite que esas partículas colisionen con nuestra atmósfera, donde se desintegran y crean brillantes y coloridas estelas en el cielo”.

El Parque Estatal del Desierto de Anza-Borrego es muy apreciado por observadores de estrellas, astrofotógrafos y aficionados a la astronomía porque es una de las pocas comunidades de cielo oscuro reconocidas internacionalmente en el país. Su ubicación remota y las estrictas regulaciones sobre iluminación permiten disfrutar de cielos nocturnos excepcionalmente oscuros. El parque recibió la designación de Parque Internacional de Cielo Oscuro en 2018.