
Hasta el momento, las autoridades no han confirmado públicamente los nombres de los presuntos atacantes, identificados únicamente como dos adolescentes. La policía indicó que ambos murieron por aparentes heridas de bala autoinfligidas. Debido a la edad de los sospechosos y al estado activo de la investigación, no se han divulgado más detalles.
A continuación la cronología de los hechos.
Durante dos horas la mañana del lunes, la policía de San Diego corrió contra el tiempo para evitar una tragedia.
Y todo comenzó con una llamada de ayuda de una madre preocupada.
En dos conferencias de prensa realizadas por la tarde tras el tiroteo que dejó tres personas muertas en el Centro Islámico de San Diego, el jefe de policía Scott Wahl relató la secuencia de eventos que precedieron el ataque.
La madre, temiendo que su hijo estuviera en riesgo de suicidio, contactó a las autoridades para pedir ayuda. Sin embargo, casi de inmediato, la policía comenzó a sospechar que enfrentaban una amenaza mayor.
Visiblemente emocionado en la primera conferencia, realizada aproximadamente dos horas después del tiroteo, y más sobrio en la segunda, cerca de las 5 p.m., Wahl detalló la cronología del ataque, incluyendo cómo los sospechosos presuntamente dispararon tanto dentro del complejo como en la comunidad, y cómo un hombre perdió la vida intentando proteger a otros.
Todo comenzó a media mañana.

9:42 a.m.
“Recibimos una llamada sobre un menor desaparecido”, dijo Wahl. Pero la información que compartió la mujer “elevó de inmediato el nivel de amenaza”, explicó.
La madre indicó que varias de sus armas habían desaparecido, junto con su vehículo, y que no podía encontrar a su hijo.
Peor aún, la última vez que lo vio, él y un acompañante vestían ropa tipo camuflaje.
“Ese no es el comportamiento típico de alguien con tendencias suicidas”, señaló el jefe.
Búsqueda inicial
La policía concentró sus esfuerzos en dos ubicaciones:
- Madison High School, donde uno de los sospechosos tenía vínculos
- Centro comercial Fashion Valley, donde lectores de placas detectaron el vehículo
El distrito escolar confirmó que el sospechoso era estudiante de iHigh Virtual Academy y que había formado parte del equipo de lucha de Madison.
El Centro Islámico se encuentra a poco más de una milla de la escuela, pero en ese momento no había advertencias específicas sobre una amenaza contra ese lugar.
11:43 a.m.
Mientras algunos oficiales seguían entrevistando a la madre, tratando de ubicar a los jóvenes, llegó la llamada al 911: un tirador activo en el Centro Islámico.
Los oficiales dejaron inmediatamente a la mujer y se dirigieron al lugar.
Al llegar, encontraron tres personas muertas, incluido un guardia de seguridad.
Dado que el complejo incluye escuela y espacios comunitarios, los agentes ingresaron de inmediato siguiendo protocolos de tirador activo, revisando el lugar en busca de sospechosos.
El jefe describió al guardia, identificado como Amin Abdullah, como “heroico”, señalando que “sin duda salvó vidas”.
11:52 a.m.
Nueve minutos después, una nueva llamada alertó sobre disparos en la calle Salerno, a pocas cuadras. Un trabajador de jardinería fue atacado, pero logró sobrevivir.
Poco después, otra llamada reportó un vehículo con dos personas sin vida en la calle Hatton.
Según la policía, eran los sospechosos, de 17 y 18 años, quienes aparentemente murieron por heridas de bala autoinfligidas.
1:55 p.m.
En la primera conferencia de prensa, Wahl aseguró que todos los estudiantes estaban a salvo.
El agente del FBI Mark Remily indicó que el caso se investiga como un posible crimen de odio. “Lamentamos profundamente lo ocurrido”, dijo Wahl, enviando condolencias a las familias.

4:50 p.m.
La investigación continuaba, con autoridades ejecutando órdenes de cateo.
Wahl confirmó que hubo “retórica de odio” involucrada, aunque evitó detallar el contenido o confirmar reportes sobre mensajes antiislámicos.
“Tomará tiempo esclarecer completamente lo ocurrido”, señaló.
El jefe concluyó afirmando que la prioridad es entender qué sucedió y si algo pudo haberse hecho para prevenir la tragedia.
Tessa Balc, Brooke Binkowski, Andrew Keatts y Alejandro Maciel contribuyeron a este informe.






