
El Condado de San Diego presentó una demanda contra un importante proveedor de sushi que opera en las mayores cadenas de supermercados de la región y en tiendas especializadas de California, acusándolo de clasificar a los chefs de sushi como contratistas independientes, lo que supuestamente resulta en bajos salarios y múltiples violaciones de las leyes laborales.
En una demanda recientemente presentada, obtenida por Times of San Diego, el condado, en nombre del Estado de California, demandó a ACE Sushi y a varias empresas relacionadas por supuestamente aprovechar el creciente apetito de los estadounidenses por el sushi fresco para explotar a cientos de chefs de sushi en el Condado de San Diego y de otras partes del estado mientras generan cientos de millones de dólares en ganancias.
“Desde 2020, las ventas de sushi en supermercados han aumentado más de un 60%, superando los $2,500 millones”, señala la demanda. “El sushi es uno de los alimentos frescos de más rápido crecimiento vendidos en muchas de las cadenas de supermercados más grandes del país, incluidas Albertsons, Ralphs, Kroger, Smart & Final, Stater Brothers, Costco y WinCo”.
Los abogados del condado afirman que ACE y sus filiales han firmado acuerdos con supermercados y otros minoristas para ofrecer sushi empacado y listo para llevar dentro de las secciones de delicatessen y en exhibiciones especiales dentro de las tiendas. Las compañías de sushi celebran contratos laborales con chefs de sushi para preparar los productos dentro de los establecimientos y mantener abastecidas esas áreas.
Además de preparar sushi en las tiendas, la demanda sostiene que ACE Sushi exige a sus “franquiciados” participar en promociones y, en algunos casos, realizar entregas de productos. Los chefs reciben pagos por comisión basados en la cantidad de productos vendidos, y no por las horas trabajadas.
Y aunque el acuerdo podría parecer razonable a simple vista, los abogados del condado sostienen que la realidad es muy diferente para los chefs y, en muchos casos, para los familiares que los ayudan a cumplir con los requisitos exigidos por las empresas.
“Con frecuencia, el supuesto franquiciado es el chef de sushi que trabaja arduamente todos los días realizando las labores necesarias para cumplir con las obligaciones contractuales de [ACE] con los minoristas de alimentos, todo bajo la dirección y el control de [ACE]”, indica la demanda. “Estas franquicias son en realidad arreglos simulados mediante los cuales los chefs de sushi pagan por trabajar mientras los demandados evaden numerosas leyes laborales”.
Según la demanda, los contratos exigen que los chefs paguen el alquiler de equipos, los costos de los alimentos y las tarifas de franquicia.
La demanda señala:
“Mediante este esquema de clasificación errónea laboral, [las compañías] han evitado pagar salarios mínimos estatales y locales, horas extras, licencias por enfermedad remuneradas, cobertura de compensación para trabajadores, reembolsos de gastos comerciales e impuestos de seguro de desempleo, además de no proporcionar períodos de comida y descanso. Mientras tanto, [las empresas] trasladan a los chefs de sushi la carga de los gastos y pérdidas comerciales normales, incluidos costos de transporte, equipos, suministros, ingredientes alimenticios, empaques, uniformes y pérdidas por robo o deterioro de productos”.
ACE Sushi no respondió a la solicitud de comentarios realizada por Times of San Diego.






