Las lesiones causadas por mantarrayas en Pacific Beach continúan aumentando y mantienen una tendencia al alza observada durante los últimos tres años.

De acuerdo con datos obtenidos mediante una solicitud de registros públicos, Pacific Beach acumula hasta ahora el mayor número de incidentes reportados a los salvavidas en toda la ciudad de San Diego durante 2026.

El teniente de salvavidas John Maher explicó que las cifras corresponden a las lesiones ocurridas al sur del muelle de Pacific Beach, en el tramo comprendido entre Crystal Pier y Mission Beach. Debido a que las condiciones cálidas persisten, se espera que los reportes sigan aumentando durante los últimos meses del año.

“Todavía faltan tres meses para terminar el año y ya hemos registrado más incidentes que durante todo el año pasado”, dijo Maher.

Los datos recopilados por los salvavidas probablemente subestiman la cantidad real de casos, ya que muchos visitantes afectados no reportan las picaduras.

Mantarrayas nadan cerca de la costa frente a Scripps. (Foto de Dorian Hargrove/Times of San Diego).

Aguas más cálidas y más visitantes

Aunque no existe una explicación única para el aumento observado, Zach Merson, estudiante de doctorado en la Institución Scripps de Oceanografía, señaló que dos factores parecen estar impulsando la tendencia: una mayor presencia de personas en las playas y temperaturas oceánicas más elevadas.

“En general, a las mantarrayas les gustan las mismas condiciones que disfrutan las personas que van a la playa: aguas cálidas, poco profundas y agradables”, explicó Merson. “Y, naturalmente, es ahí donde se concentra la mayor cantidad de personas ingresando al mar”.

Merson agregó que la llegada de un fuerte fenómeno de El Niño ha mantenido temperaturas inusualmente altas en las aguas del Pacífico, situación que incluso ha propiciado la aparición de especies exóticas frente a las costas de California.

Un reporte de Yale Environment 360 documentó cómo las temperaturas elevadas asociadas a El Niño han atraído diversas especies marinas inusuales a California.

“Eso definitivamente está contribuyendo a que más mantarrayas se acerquen a la playa que en un año típico”, afirmó. “Como el agua ha permanecido cálida por más tiempo, espero que la temporada alta de mantarrayas se extienda hasta finales de octubre e incluso durante noviembre”.

El investigador también señaló que estos animales suelen concentrarse más durante las mareas bajas, cuando disponen de una menor extensión de aguas poco profundas para desplazarse.

Qué hacer en caso de una picadura

Maher indicó que, si una persona resulta lesionada por una mantarraya, debe atender cualquier hemorragia, limpiar y cubrir la herida, y luego sumergir la zona afectada en agua caliente, sin superar los 43 grados centígrados (110 grados Fahrenheit), durante un período de entre 45 minutos y una hora y media.

Para evitar una picadura, los expertos recomiendan realizar el llamado “stingray shuffle” o “paso de mantarraya”, que consiste en deslizar los pies sobre la arena mientras se camina en lugar de levantarlos.

Esta técnica reduce considerablemente la posibilidad de pisar directamente el aguijón del animal.

“Cuando alguien pisa una mantarraya, esta cree que está siendo atacada por un depredador y se defiende clavando su espina, generalmente en el tobillo”, explicó Merson. “Pero si arrastras los pies, normalmente la ahuyentas antes de llegar a ella o simplemente rozas uno de sus costados”.

Si los salvavidas no están de servicio al momento del incidente, las personas pueden utilizar las cajas de llamada de emergencia instaladas en las playas de San Diego para contactar a un centro de despacho disponible las 24 horas.

A pesar del incremento de las lesiones, Maher pidió a los visitantes mantener la calma.

“No permitan que las mantarrayas los asusten al grado de mantenerse fuera del agua”, dijo.