Un acueducto del río Colorado. Foto cortesía de la Autoridad del Agua del Condado de San Diego.

Mientras comunidades de Arizona, Nevada y California se preparan para enfrentar reducciones en el suministro de agua del río Colorado, los funcionarios de San Diego sostienen que décadas de inversiones millonarias han colocado a la región en una posición privilegiada para evitar las dificultades que podrían afectar a otras zonas del suroeste.

El mes pasado, el Departamento del Interior de Estados Unidos anunció nuevos recortes en el suministro del río Colorado. Sin embargo, según la Autoridad del Agua del Condado de San Diego, la región cuenta con suficientes reservas y fuentes diversificadas para satisfacer la demanda incluso durante períodos prolongados de sequía.

“Durante más de 30 años hemos estado desarrollando e invirtiendo en nuevas fuentes de agua y derechos de suministro para la región de San Diego”, explicó Jeremy Crutchfield, gerente de recursos hídricos de la Autoridad del Agua del Condado de San Diego. “Hemos llegado a un punto en el que contamos con abundante suministro y podemos satisfacer las necesidades de la región incluso durante sequías severas y prolongadas”.

El plan del Departamento del Interior, que establece las reglas operativas para 2027 y 2028 sobre la liberación de agua desde el Lago Powell y la distribución de los recursos del río Colorado, exige que los estados de la cuenca baja, Arizona, Nevada y California, reduzcan conjuntamente su consumo en 1.25 millones de acres-pie por año.

California deberá reducir su consumo en 440,000 acres-pie, un volumen equivalente al consumo anual de aproximadamente 1.5 millones de hogares.

Pese a ello, Crutchfield afirmó que los usuarios de agua en San Diego no deberían notar cambios.

“La forma en que están estructurados nuestros acuerdos nos otorga derechos prioritarios sobre el agua”, señaló. “Y en caso de enfrentar reducciones más severas, contamos con reservas almacenadas en nuestros embalses que ayudarían a compensar cualquier impacto”.

Los recortes buscan mantener niveles adecuados en los lagos Mead y Powell para que las represas Hoover y Glen Canyon continúen operando de manera normal.

Jennifer Pitt, directora del Programa del Río Colorado de la Sociedad Nacional Audubon, calificó el nuevo marco de gestión como un paso necesario para enfrentar una realidad marcada por el cambio climático.

“El cambio climático es también un cambio en el agua”, dijo. “Es fundamental contar con reglas que nos preparen para un futuro mucho más seco en la cuenca del río Colorado”.

Décadas de inversiones

Uno de los logros más importantes para San Diego fue el Acuerdo de Cuantificación de 2003, que garantizó más de 200,000 acres-pie de agua adicionales para la región mediante transferencias del Distrito de Irrigación Imperial y mejoras en los canales que transportan agua del río Colorado hacia California.

Otro elemento clave es la planta desalinizadora de Carlsbad, considerada la más grande de Estados Unidos. Aunque ha enfrentado críticas por sus costos y posibles impactos ambientales, actualmente produce suficiente agua para abastecer a unas 400,000 personas cada año.

Crutchfield aseguró que la combinación de nuevas fuentes de suministro y programas de conservación ha fortalecido considerablemente la seguridad hídrica del condado.

“Hemos impulsado una mayor eficiencia en el uso del agua e invertido en programas para utilizarla de manera más inteligente. Esa diversificación es una de las razones principales por las que hoy estamos en esta posición”, indicó.

Los costos de asegurar el agua

No obstante, esta estrategia no ha estado exenta de críticas.

La Autoridad del Agua del Condado de San Diego ha enfrentado cuestionamientos durante años por el alto costo de algunos proyectos e inversiones. En 2025, miembros del Concejo Municipal de San Diego acusaron a la agencia de no hacer lo suficiente para contener el aumento en las tarifas.

Además, la ciudad continúa absorbiendo los elevados costos del proyecto Pure Water San Diego, un programa de reciclaje de agua valorado en 1,140 millones de dólares que busca proporcionar casi la mitad del suministro de agua de la ciudad para 2035.

Aun así, las inversiones realizadas han permitido que San Diego no solo garantice su abastecimiento, sino que incluso pueda vender agua a otras regiones afectadas por la escasez. Un acuerdo reciente con Riverside generó aproximadamente 100 millones de dólares durante sus primeros cinco años.

Una posición privilegiada frente al futuro

Tras el anuncio de las nuevas reglas federales, el director general de la Autoridad del Agua del Condado de San Diego, Dan Denham, aseguró que la agencia continuará colaborando con otras comunidades de la cuenca baja para enfrentar los desafíos que plantea el río Colorado.

“La Autoridad del Agua del Condado de San Diego está lista para colaborar en intercambios y transferencias de agua entre estados, así como en otras soluciones cooperativas que apoyen la sostenibilidad a largo plazo del sistema del río Colorado”, afirmó.

Denham sostuvo que las inversiones realizadas durante décadas han creado uno de los portafolios de suministro de agua más resilientes y diversificados del país.

“Las comunidades del condado de San Diego pueden tener la tranquilidad de que estamos bien posicionados para mantener nuestra economía y calidad de vida”, concluyó.