
Esta historia fue publicada originalmente por CalMatters. Suscríbete a sus boletines informativos.
California redujo su conteo oficial de personas sin hogar en 2025 después de años de aumentos. Ahora, los datos preliminares de 2026 indican que muchas regiones del estado continúan registrando avances.
Condados de todo California informan que sus poblaciones sin hogar disminuyeron este año, según los primeros resultados de los conteos puntuales realizados en enero. Algunas reducciones fueron significativas. El condado de San Joaquín redujo su población total sin vivienda en casi un tercio respecto a 2024 y redujo casi a la mitad el número de personas que dormían en las calles sin refugio. Otras disminuciones fueron más modestas, como la caída del 4% registrada en San Francisco.
De los 28 condados o sistemas regionales de atención que publicaron datos de 2026, más de la mitad reportó una disminución de la falta de vivienda. Ocho jurisdicciones no realizaron conteos este año y siete aún no habían divulgado públicamente los resultados.
Funcionarios de los condados donde disminuyó la población sin hogar atribuyen el progreso a la creación de más camas en refugios y viviendas asequibles, iniciativas que aseguran fueron posibles gracias a la llegada de nuevos fondos estatales durante los últimos años.
Al mismo tiempo, algunos activistas cuestionan si las cifras son tan alentadoras como parecen. Las ciudades han incrementado en años recientes las medidas de control contra las personas sin hogar, incluyendo el desalojo de campamentos y un mayor número de citaciones por acampar ilegalmente. Según los críticos, estas acciones dispersan a las personas y dificultan su conteo. El hecho de que alguien no aparezca en las estadísticas oficiales no significa necesariamente que haya dejado la calle para acceder a una vivienda.
Incluso en los condados que celebran avances este año, los funcionarios se preguntan si podrán mantenerlos frente a recientes recortes federales a Medi-Cal y otros servicios sociales.
“Hemos logrado avances”, dijo Jonathan Russell, director de Servicios de Vivienda y Personas Sin Hogar del Departamento de Salud del Condado de Alameda, que registró una disminución del 13% respecto a 2024. “Pero existen amenazas reales y riesgos reales”.
Lo que muestran los conteos puntuales de 2026
El gobierno federal exige que cada condado realice al menos cada dos años un censo puntual de su población sin hogar. Algunos lo hacen anualmente.
Por lo general, voluntarios acompañan a personal de gobiernos locales y organizaciones sin fines de lucro durante una sola noche de enero para contabilizar a cada persona sin vivienda visible. Estos conteos suelen considerarse una subestimación, ya que es fácil no detectar a personas ocultas entre arbustos o viviendo dentro de vehículos estacionados. Sin embargo, pese a sus limitaciones, siguen siendo el único método estandarizado para medir cambios en la falta de vivienda a nivel estatal y nacional.
El año pasado se contabilizaron 181,934 personas sin hogar en California, una disminución cercana al 3% respecto a 2024.
Aunque el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos no publicará las cifras oficiales de 2026 durante varios meses, numerosos condados ya han divulgado sus resultados preliminares.

Resultados mixtos
No todas las regiones registraron mejoras.
El condado de Los Ángeles, tras dos años consecutivos de descensos, informó un aumento del 1% en la población sin hogar durante 2026.
En el condado de Sacramento, la cifra aumentó 13% respecto a 2024, aunque dentro de la ciudad de Sacramento el número disminuyó.
Por su parte, el condado de Contra Costa, después de una fuerte reducción entre 2024 y 2025, registró un incremento del 7% este año.
Además, varios acontecimientos pusieron de relieve las limitaciones de los conteos puntuales. El Los Angeles Times descubrió un error contable que infló la cifra de personas sin hogar en la ciudad de Los Ángeles en más de 600 personas.
En el centro de California, los condados de Fresno y Madera reportaron una reducción combinada del 34%, aparentemente la mayor caída del estado. Sin embargo, modificaron su metodología de conteo. En lugar de registrar a todas las personas visibles en la vía pública, solo contabilizaron a quienes confirmaron estar sin hogar y aceptaron participar en una encuesta. Funcionarios reconocieron que este cambio dificulta comparar los datos con años anteriores.
Más refugios y viviendas
Algunos condados destacaron avances al trasladar a personas de las calles a refugios, algo que consideran un progreso aunque esas personas sigan siendo técnicamente consideradas sin hogar.
En el condado de Alameda, la proporción de personas sin hogar alojadas en refugios aumentó del 21% en 2019 al 37% este año.
Alameda también alcanzó otro hito significativo en 2025: por primera vez desde que comenzó a recopilar datos en 2021, más personas salieron de la situación de calle hacia viviendas permanentes que las que ingresaron a la falta de vivienda.
Russell atribuye gran parte de ese éxito a una importante inyección de fondos estatales, incluyendo inversiones realizadas a través del programa Homekey, que ayuda a gobiernos locales a adquirir hoteles para convertirlos en viviendas para personas sin hogar, así como recursos provenientes del Fondo de Vivienda, Asistencia y Prevención para Personas Sin Hogar.
El condado de San Joaquín, uno de los que registró mayores reducciones, agregó más de 100 camas de refugio y más de 1,000 unidades de vivienda permanente entre 2024 y 2026. Como resultado, el número de personas viviendo en viviendas permanentes aumentó un 86%.
“Hace diez años simplemente no existía el dinero que hay ahora”, afirmó Dawn McLeish, subdirectora del Departamento de Servicios Humanos del condado. “Tomó algunos años para que esas inversiones pudieran concretarse”.
Los críticos siguen siendo escépticos
Niki Jones, directora ejecutiva de la Coalición Regional de Sacramento para Acabar con la Falta de Vivienda, observa con desconfianza las cifras descendentes reportadas en todo el estado.
“Pueden llamarlo progreso si quieren”, dijo. “Yo lo llamo una tontería”.
Después de que la Corte Suprema de Estados Unidos otorgara en 2024 a las ciudades más autoridad para actuar contra los campamentos de personas sin hogar, numerosos gobiernos locales aprobaron nuevas ordenanzas para prohibirlos. La policía también ha incrementado las sanciones por infracciones relacionadas con los campamentos y los activistas reportan una mayor frecuencia de desalojos.
Según Jones, cuando las personas son obligadas a dispersarse resulta mucho más difícil encontrarlas durante los conteos.
“Es mucho más difícil encontrar a una persona sola con una manta que localizar un campamento”, afirmó.

Un estudio reciente de RAND en los vecindarios de Skid Row, Hollywood y Venice, en Los Ángeles, encontró que la cantidad general de personas sin hogar viviendo a la intemperie no cambió entre diciembre de 2024 y enero de 2026. Sin embargo, el número de personas que vivían en tiendas de campaña disminuyó 23%, mientras que quienes dormían completamente al aire libre aumentaron 20%.
Los investigadores señalaron que este cambio podría dificultar tanto los conteos como los esfuerzos para conectar a las personas con servicios y vivienda.
Financiamiento incierto
Roxanne Wilson, directora de servicios para personas sin hogar del condado de Monterey, reconoce que una mayor aplicación de normas podría influir en las cifras, aunque considera difícil determinar en qué medida.
Lo que sí observa es que más personas están accediendo a vivienda.
Monterey registró una disminución del 15% en la población sin hogar respecto a 2024, mientras que el número de personas viviendo al aire libre cayó casi una cuarta parte.
Wilson atribuye esos resultados a fondos estatales destinados a resolver campamentos. Gracias a tres subvenciones estatales, más de 150 personas pudieron abandonar asentamientos establecidos cerca del río Pájaro, así como en Soledad y King City.
Los recursos financiaron un nuevo refugio, pequeñas viviendas temporales y habitaciones de hotel donde las personas pudieron estabilizarse mientras buscaban alojamiento permanente.
Wilson calificó el esfuerzo como “un enorme logro”.
Sin embargo, advirtió que la mayoría de los recursos estatales se otorgan mediante subvenciones únicas, por lo que los condados nunca saben con certeza cuánto dinero recibirán en el futuro.
“La realidad es que será difícil mantener estos avances”, afirmó Wilson, “si no comenzamos a contar con fuentes de financiamiento más estables”.
Nota del editor: Una versión anterior de esta historia contenía una cifra incorrecta sobre nuevas camas de refugio en el condado de San Joaquín. El número correcto es 100.






