Vista de La Jolla. (Foto de archivo: Chris Stone/Times of San Diego)

La ciudad de San Diego acordó pagar 10 millones de dólares para resolver una demanda presentada por una asociación de propietarios de viviendas de La Jolla y uno de los propietarios de un condominio, a raíz de los daños ocasionados por un enorme socavón que se formó junto al complejo residencial debido al colapso de una tubería de aguas pluviales.

El pago multimillonario llega más de tres años después de que el socavón apareciera en marzo de 2023 frente a la dirección 8803 Gilman Drive, cuando una tubería del sistema de drenaje pluvial falló durante una serie de tormentas.

Mientras las cuadrillas trabajaban para reparar la zona afectada, una segunda falla en otra tubería provocó un mayor hundimiento del terreno, dejando un socavón de más de 80 pies de largo por 40 pies de ancho, a escasos pasos de los condominios La Jolla Terrace.

Daños estructurales obligaron a evacuar residentes

El hundimiento provocó desplazamientos del terreno cerca de varios edificios del complejo residencial.

Como consecuencia, se produjeron grandes grietas en los cimientos de diversas estructuras y algunos condominios llegaron a moverse de su posición original, situación que finalmente obligó a varios residentes a abandonar sus viviendas.

En 2024, la asociación de propietarios y siete dueños de condominios presentaron reclamaciones legales contra la ciudad de San Diego y la empresa constructora contratada por el municipio para reemplazar la tubería dañada y reforzar el terreno circundante.

Falta aprobación final del Concejo Municipal

El martes 25 de agosto, el Concejo Municipal de San Diego tiene previsto otorgar la aprobación final al acuerdo por 10 millones de dólares.

El pago cubrirá las reclamaciones de la asociación de propietarios y de uno de los propietarios afectados.

Sin embargo, las demandas interpuestas por otros propietarios de condominios y algunos inquilinos no forman parte de este acuerdo.

Esos casos continúan su curso en los tribunales y permanecen pendientes de resolución.