
Un nuevo sondeo bipartidista de UnidosUS: indica que los votantes hispanos de California se sienten económicamente presionados, preocupados por su seguridad y listos para votar.
La encuesta bipartidista más grande del ciclo entre votantes hispanos del país recogió las opinions de 3000 votantes latinos registrados, incluidos 500 en California y 300 en distritos congresionales competitivos del estado. El estudio fue realizado por BSP Research y Shaw & Co.
Entre los hallazgos destacados de California se encontró que:
Xavier Becerra lidera entre votantes latinos en la carrera para gobernador, pero el escenario sigue completamente incierto.
Ningún candidato supera el 20%: Xavier Becerra lidera con 19%, seguido por Tom Steyer y Steve Hilton con 11% cada uno, Katie Porter con 9%, Antonio Villaraigosa con 8% y Chad Bianco con 6%. Casi un tercio del electorado sigue indeciso y otro 6% dice no conocer lo suficiente como para opinar.
La vivienda es una fuente central de presión económica.
Más de un tercio de los votantes hispanos de California ubican la vivienda entre sus principales prioridades, y el 40% afirma que el costo de comprar o alquilar una vivienda es uno de los temas vinculados a la inflación que más quieren que los líderes atiendan.
El problema de la asequibilidad también aparece reflejado en costos de servicios públicos, seguros, mantenimiento y la falta de viviendas accesibles para comprar o alquilar, lo que dificulta que las familias trabajadoras permanezcan establecidas en California.
La educación también aparece como un tema económico.
Con más de un millón de estudiantes aprendiendo inglés actualmente en California, los programas que apoyan el aprendizaje del idioma y el acceso a la educación pública ayudan a preparar la futura fuerza laboral del estado y al mismo tiempo brindan mayor estabilidad a las familias trabajadoras. La encuesta encontró que:
- el 71% se opone al cierre del Departamento de Educación de EE.UU.;
- el 64% se opone a redirigir fondos públicos de escuelas públicas hacia vouchers para escuelas privadas o religiosas;
- el 79% se opone a prohibir que niños indocumentados asistan a escuelas públicas.
Los votantes también expresan preocupación por el costo de obtener la capacitación o el título necesario para acceder a mejores empleos, y rechazan fuertemente propuestas que recorten la capacidad federal en educación o desvíen fondos públicos fuera del sistema escolar público. En un estado donde muchas familias intentan pasar de sobrevivir a progresar, la educación forma parte central de la conversación sobre costo de vida y oportunidad económica.






