A person with a bicycle navigates through an urban encampment, surrounded by tents and scattered belongings.
Un hombre camina por un campamento de personas sin hogar ubicado en la avenida Coleman, entre West Hedding Street y Asbury Street, en San José, el 22 de junio de 2021. (Foto de Dai Sugano/Bay Area News Group)

Esta historia fue publicada originalmente por CalMattersSuscríbete a sus boletines informativos

Tal vez la salida a la crisis de personas sin hogar en California sea prevenirla desde el inicio, en lugar de centrarse únicamente en quienes ya han perdido su vivienda.

Esa es la idea detrás de un programa en el condado de Santa Clara —y de otros similares en todo el estado— que ha ganado impulso y que pronto pondrá a prueba su estrategia fuera de California.

Estos programas de prevención han descubierto que, con un pago de varios miles de dólares, se puede evitar que una persona caiga en la falta de vivienda. Esto no solo previene el trauma asociado con perder un hogar, sino que también ahorra al estado o a los gobiernos locales decenas de miles de dólares que costaría ayudar a alguien después de quedarse sin techo.

El programa del condado de Santa Clara, operado por la organización sin fines de lucro Destination: Home, inspiró recientemente el lanzamiento de 10 nuevos proyectos piloto en todo el país, marcando la primera prueba a gran escala y en múltiples estados de esta estrategia. Si funciona en esos condados, los defensores impulsarán un programa a nivel nacional.

Mientras tanto, un proyecto de ley presentado este año en California exigiría que el estado elabore una estrategia amplia de prevención de la falta de vivienda.

“La respuesta más obvia a la falta de vivienda es no dejar que suceda desde un principio”, dijo Jennifer Loving, directora ejecutiva de Destination: Home.

Centrarse en la prevención representa un cambio importante de enfoque. Tradicionalmente, las ciudades, los condados y el estado reservan sus recursos para ayudar a las personas en situación más crítica —quienes ya viven en la calle— a recuperarse. El problema con esa estrategia es que por cada persona que logra una vivienda, varias más caen en la falta de hogar. Esto deja a las ciudades dando vueltas sin reducir de manera significativa el problema.

Sin embargo, la prevención también tiene sus desafíos. La ayuda es más efectiva cuando se dirige a personas con riesgo inmediato de perder su vivienda, y determinar exactamente quiénes son puede ser complicado. Varias comunidades del Área de la Bahía utilizan cuestionarios para evaluar la probabilidad de que alguien termine sin hogar si no recibe ayuda. Un programa del condado de Los Ángeles utiliza inteligencia artificial.

“El riesgo es repartir muchos recursos valiosos a personas que, de otro modo, podrían evitar la falta de vivienda por sí solas, y eso resta recursos a cosas como refugios de emergencia, refugios temporales o vivienda de apoyo permanente”, dijo Jim Sullivan, director del Laboratorio de Oportunidades Económicas de la Universidad de Notre Dame. Su equipo evaluó el programa de prevención del condado de Santa Clara y encontró que las personas que recibieron fondos de prevención tuvieron 78% menos probabilidades de quedarse sin hogar que personas en situaciones similares que no recibieron ayuda.

Incluso entre quienes no recibieron fondos de prevención, la tasa general de falta de vivienda en estos estudios tiende a ser baja (en el condado de Santa Clara, 4.1% de las personas que no recibieron ayuda se quedaron sin hogar, en comparación con 0.9% de quienes sí la recibieron). Esto se debe a que, pese a la muy visible crisis humanitaria en las calles de California, estadísticamente la falta de vivienda sigue siendo extremadamente rara, explicó Janey Rountree, directora ejecutiva del California Policy Lab en UCLA, que ayudó a desarrollar un programa similar en el condado de Los Ángeles. La gran mayoría de las personas logra mantener un techo gracias al apoyo de familiares o amistades.

Cómo funciona la prevención de la falta de vivienda

Destination: Home ayudó a lanzar el primer programa de prevención de la falta de vivienda del condado de Santa Clara en 2017. En ese entonces, había muy poca ayuda disponible para las personas al borde de perder su hogar. A las familias que enfrentaban desalojos inminentes se les decía que llamaran de nuevo hasta que ya estuvieran viviendo en la calle.

Con un presupuesto inicial de 1 millón de dólares, obtenido a través de donaciones, el programa ayudó a 200 hogares en su primer año. En los años siguientes, la organización sin fines de lucro obtuvo resultados —y el respaldo de funcionarios del condado—. Hoy, el programa cuenta con un presupuesto anual de 30 millones de dólares (en su mayoría fondos públicos) y atiende a 2,500 hogares cada año.

El programa parece estar teniendo un impacto real. Antes de su existencia, por cada persona sin hogar que lograba conseguir vivienda, otras tres perdían sus hogares. Ahora, por cada persona que obtiene vivienda, el promedio es de 1.7 personas que pierden su hogar, según Destination: Home.

Las personas se enteran del programa de distintas maneras: a través de bancos de alimentos y otros proveedores de servicios, por recomendación de boca en boca o mediante trabajadores de alcance comunitario en tribunales de desalojo. Luego completan un cuestionario diseñado para evaluar qué tan probable es que terminen sin hogar. Existen múltiples factores de riesgo, como haber sufrido violencia doméstica, haber estado sin hogar anteriormente o vivir con una discapacidad. Si marcan suficientes factores de riesgo, califican para recibir ayuda.

Durante el último año, las personas aceptadas en el programa recibieron un promedio de 6,500 dólares (incluyendo quienes regresaron varias veces por apoyo), destinados principalmente a renta, depósitos de seguridad y otros gastos de vivienda. Los participantes pueden usar el dinero para resolver cualquier problema que amenace su estabilidad habitacional, como reparar su automóvil para poder ir a trabajar, pagar un hotel mientras se mudan, cubrir gastos médicos o reducir deudas de tarjetas de crédito que dificultan pagar la renta.

Los participantes pueden regresar a solicitar ayuda varias veces si lo necesitan, y muchos lo hacen.

“Estamos brindando asistencia temporal a personas que enfrentan problemas sistémicos de largo plazo, y no esperamos que pasar unos meses con nosotros vaya a aumentar de repente la oferta de vivienda asequible o de empleos con salarios dignos”, dijo Erin Stanton, directora de asistencia familiar de Sacred Heart Community Service, organización que coordina la ayuda.

Encampment scene with multiple tents under a bridge. A person wearing a mask and cap walks by, surrounded by disorganized belongings and scattered debris.
El entonces alcalde de San José, Sam Liccardo, participa en el Conteo Puntual de Personas sin Hogar de 2022 del condado de Santa Clara, el 23 de febrero de 2022. (Foto de Aric Crabb, MediaNews Group / East Bay Times vía Getty Images)

Actualmente, Destination: Home está ampliando su modelo de prevención a 10 nuevas localidades en todo el país, incluyendo el condado de San Mateo, en California; Miami-Dade, Florida; Atlanta, Georgia; Austin–Travis, Texas; comunidades en Alaska y varias comunidades tribales en Minnesota. El objetivo es comprobar si el modelo puede funcionar fuera del condado de Santa Clara y cómo puede adaptarse según las necesidades de cada comunidad. Por ejemplo, las necesidades de una comunidad económicamente deprimida o afectada por la adicción serán distintas a las de una zona en rápido proceso de gentrificación.

Destination: Home, que ha recaudado casi 80 millones de dólares de donantes privados para este esfuerzo, otorgará a cada comunidad 500,000 dólares para planear su propio programa de prevención, y al menos 5 millones de dólares para operarlo durante tres años. Se espera que los primeros programas comiencen este otoño.

La Universidad de Notre Dame evaluará los programas para determinar si son efectivos. De ser así, Destination: Home planea impulsar una estrategia nacional de prevención.

El condado de San Mateo aceptó participar como comunidad piloto porque representa una “oportunidad emocionante”, dijo Amy Davidson, directora del Centro para Personas sin Hogar del condado. Aunque el condado ya cuenta con un programa de asistencia financiera de emergencia, no evalúa a los participantes según su probabilidad de quedarse sin hogar. Con el apoyo de Destination: Home, lanzarán un segundo programa enfocado específicamente en personas en riesgo.

“Nos pareció una gran oportunidad de aprendizaje para entender qué funciona bien y qué no hemos hecho que podríamos considerar implementar”, señaló Davidson.

Tasas más bajas de falta de vivienda

Cinco comunidades más del Área de la Bahía, incluyendo San Francisco y Oakland, ya cuentan con programas similares, que en conjunto han atendido a más de 30,000 personas. Están respaldados por las organizaciones All Home y Bay Area Community Services, que ayudaron a financiarlos y desarrollaron un formulario estandarizado en línea para evaluar el riesgo de falta de vivienda de cada solicitante. Un sexto programa en el condado de Marin se lanzará a finales de este año.

En San Francisco, los participantes tuvieron 40% menos probabilidades de quedarse sin hogar que personas en circunstancias similares que no recibieron ayuda. Entre marzo de 2023 y febrero de 2025, menos del 5% de los participantes se quedaron sin hogar dentro de un año de recibir fondos de prevención, frente al 8% de quienes no recibieron apoyo.

En el condado de Los Ángeles, quienes recibieron ayuda de la Unidad de Prevención de la Falta de Vivienda tuvieron 71% menos probabilidades de terminar en refugios o requerir servicios de alcance callejero. Al igual que en Santa Clara, las tasas generales siguen siendo bajas: menos del 2% de los participantes se quedaron sin hogar dentro de los 18 meses posteriores, frente a poco más del 6% de quienes no participaron.

El programa del condado de Los Ángeles es único porque utiliza inteligencia artificial para predecir quiénes corren mayor riesgo. Las personas no solicitan el apoyo; si el modelo las identifica, el personal las contacta directamente y las invita a participar.

Aunque el condado sigue evaluando el programa y se espera un análisis detallado el próximo año, los líderes locales ya lo respaldan. Recientemente, el condado asignó fondos adicionales de la Medida A y lanzó un nuevo programa de prevención enfocado en jóvenes.

Impulsados por estos avances, un proyecto de ley presentado este año exigiría que el estado establezca una estrategia estatal de prevención de la falta de vivienda para julio de 2027. Aunque California enfrenta un déficit presupuestal y la Asamblea Bill 1924 no incluye financiamiento, los defensores aseguran que es un paso importante.

“Ahora que contamos con modelos comprobados en el Área de la Bahía y en Los Ángeles, creemos que es momento de que el estado haga más para definir metas y estrategias de prevención, con la esperanza de que en el futuro puedan recibir mayor financiamiento”, dijo Irene Farnsworth, directora regional de prevención de la falta de vivienda en All Home.

“No te dejan sola”

Desiré Campusano sabe lo que significa salir adelante. Se alojó con familiares cuando no podía pagar la renta y trabajó varios empleos a la vez. Pero en 2021 ocurrió algo inesperado: se convirtió en madre de crianza de emergencia de dos familiares menores de edad.

Fue entonces cuando encontró el programa de prevención del condado de Santa Clara, que la ayudó a mantenerse a flote mientras se mudaba a su propio departamento en Milpitas, cambiaba de empleo y asumía el rol de tutora única de dos niños.

Ese año pidió ayuda dos veces: una recibió el pago completo de su renta de $1,575, y en otra ocasión $1,000 adicionales. Al año siguiente, su renta volvió a subir y solicitó apoyo cada vez que no lograba cubrir el pago. En 2023 tuvo que mudarse nuevamente y, a inicios de 2025, se trasladó a un departamento subsidiado en San José, con ayuda del programa, que cubrió el primer y último mes de renta.

Ese apoyo constante cambió su vida. Hoy, Campusano da clases de sociología e historia mexicoamericana en San Jose City College.

“No te dejan colgada”, dijo. “Se aseguran de que te sientas estable”.

CalMatters es una organización periodística independiente y sin fines de lucro que ofrece a los californianos reportajes que analizan, explican y exploran soluciones a temas de calidad de vida, al mismo tiempo que exigen rendición de cuentas a los líderes públicos.