Elizabette Guecamburu, asistida por su cuidadora Lexi Marsh, realiza ejercicios de circulación en la sala de su casa, en las afueras de Patterson, el 16 de octubre de 2026. Guecamburu teme que los recientes recortes a Medi-Cal aprobados por el estado la dejen sin acceso a sus beneficios. (Foto de Larry Valenzuela/CalMatters).

Por segundo año consecutivo, legisladores de California han endurecido los requisitos para que adultos mayores y personas con discapacidad puedan acceder a Medi-Cal, el programa estatal de salud para personas de bajos ingresos.

Para Julia Feinberg, una terapeuta de 37 años que vive en Oakland y padece un trastorno neuromuscular degenerativo, la decisión representa una amenaza directa a su independencia.

Sin Medi-Cal, aseguró, se vería obligada a vivir en un asilo en lugar de continuar trabajando y residiendo en su comunidad.

“Seguimos teniendo que pelear la misma batalla una y otra y otra vez”, dijo Feinberg.

La mujer utiliza una silla de ruedas motorizada y necesita alrededor de 19 horas diarias de asistencia de cuidadores, servicios que actualmente cubre Medi-Cal.

California está recortando el programa después de más de una década de expansión. La medida forma parte de una serie de reducciones presupuestarias estatales y federales que, según estimaciones de expertos, podrían dejar a más de 2.2 millones de californianos sin cobertura médica durante los próximos cuatro años, duplicando la tasa de personas sin seguro médico en el estado.

El nuevo límite será de 21 mil dólares

El ajuste más reciente fue aprobado en junio, cuando líderes estatales incluyeron en el presupuesto una reducción del límite de bienes permitidos para que adultos mayores de bajos ingresos y personas con discapacidad puedan calificar para Medi-Cal.

A partir de julio de 2027, los solicitantes no podrán tener más de 21 mil dólares en activos elegibles.

Feinberg explicó que ha logrado ahorrar dinero para emergencias gracias a su trabajo profesional. Sin embargo, para conservar su cobertura deberá gastar cerca de 10 mil dólares y reducir sus ahorros por debajo del nuevo límite.

En 2024, California eliminó por completo las restricciones patrimoniales que históricamente condicionaban el acceso a Medi-Cal. Pero desde entonces, los legisladores han revertido gradualmente esa política.

A principios de este año reinstalaron un límite de 130 mil dólares y, con el presupuesto aprobado en junio, decidieron reducirlo a solo 21 mil dólares.

La vivienda principal y un vehículo seguirán estando exentos. Sin embargo, las personas mayores de 65 años y quienes tengan alguna discapacidad no podrán poseer una segunda vivienda ni un segundo automóvil y deberán mantener sus ahorros, ciertas cuentas para el retiro, pólizas de seguro de vida e incluso algunos planes funerarios por debajo del nuevo umbral.

Además, deberán continuar cumpliendo con los requisitos de ingresos de Medi-Cal, fijados actualmente en alrededor de 1,800 dólares mensuales para una persona soltera.

“Es muy caro vivir con una discapacidad”

Defensores de los derechos de las personas con discapacidad señalan que las nuevas reglas afectan de manera desproporcionada a quienes ya enfrentan mayores costos de vida.

“Es realmente muy caro vivir con una discapacidad”, afirmó Elizabette Guéçamburu, de 44 años, quien también vive con atrofia muscular espinal.

Al igual que Feinberg, utiliza una silla de ruedas eléctrica y requiere apoyo diario para realizar actividades básicas.

Guéçamburu está ahorrando para comprar una camioneta adaptada para silla de ruedas usada, un vehículo cuyo costo ronda los 75 mil dólares. También enfrenta gastos de decenas de miles de dólares para adaptar su vivienda con rampas y baños accesibles, inversiones que Medi-Cal no cubre.

Two people beside a motorized wheelchair inside an open white minivan parked in a garage.
La cuidadora Lexi Marsh ayuda a Elizabette Guéçamburu con diversas tareas cotidianas, entre ellas guiarla en ejercicios de circulación, asistirla para subir a su camioneta y darle de comer su almuerzo. (Foto de Larry Valenzuela/CalMatters).

“Sería imposible afrontar esos gastos si no pudiera ahorrar”, explicó.

Guéçamburu vive en la granja familiar en Patterson, donde se cultivan nueces, almendras y alfalfa. Trabaja a tiempo parcial como encargada de la contabilidad.

En 2024, el mismo año en que California eliminó los límites patrimoniales de Medi-Cal, su padre fue diagnosticado con cáncer de próstata y dejó de poder desempeñar funciones como cuidador principal.

La eliminación de los límites le permitió acceder por primera vez al programa.

“El momento fue una bendición”, recordó.

Ahora enfrenta nuevamente la incertidumbre.

Explicó que probablemente tendrá que transferir una herencia recibida de su abuela a un fideicomiso para necesidades especiales administrado por un familiar, renunciando a parte de su independencia financiera para conservar los beneficios médicos.

Incluso pidió a su familia excluirla de cualquier futura herencia relacionada con la granja centenaria de la familia.

“Tengo que renunciar a nuestro legado solo para tener seguridad médica y la posibilidad de vivir mi vida”, dijo.

Un giro político en apenas dos años

El gobernador Gavin Newsom eliminó los requisitos patrimoniales de Medi-Cal en 2024 después de años de presión por parte de organizaciones de adultos mayores y personas con discapacidad.

En aquel momento destacó que California estaba realizando inversiones para proteger los ahorros y las viviendas de los residentes más vulnerables.

Pero dos años después, enfrentando un déficit presupuestario de aproximadamente 12 mil millones de dólares, Newsom propuso restablecer el límite histórico de apenas 2 mil dólares.

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Elizabette Guecamburu realiza ejercicios de circulación en la sala de su casa, en las afueras de Patterson, el 16 de octubre de 2026. Guecamburu teme que los recientes recortes a Medi-Cal aprobados por el estado la dejen sin acceso a sus beneficios. (Foto de Larry Valenzuela/CalMatters).

La Legislatura rechazó esa propuesta y acordó inicialmente fijar el límite en 130 mil dólares, antes de aprobar la nueva reducción a 21 mil dólares que entrará en vigor el próximo verano.

Organizaciones defensoras esperan que el próximo gobernador reconsidere la política.

Lindsay Imai Hong, directora en California de Hand In Hand, señaló que el objetivo es eliminar definitivamente las restricciones patrimoniales.

El tema entra en la campaña para gobernador

El debate ya forma parte de la contienda por la gubernatura de California.

El candidato republicano Steve Hilton declaró que se opone a imponer límites patrimoniales.

“Las personas mayores y quienes tienen discapacidades no deberían perder su cobertura porque lograron ahorrar algo de dinero. Hicieron lo correcto. ¿Por qué castigarlos por ello?”, afirmó.

Hilton también criticó la expansión de Medi-Cal para inmigrantes sin estatus legal, argumentando que el estado asumió compromisos que superan su capacidad financiera.

Por su parte, el favorito en las encuestas para la candidatura demócrata, Xavier Becerra, no respondió directamente preguntas sobre el límite de activos.

Un portavoz de su campaña atribuyó las dificultades financieras del programa a los recortes federales impulsados por la administración Trump y aseguró que Becerra buscaría proteger el acceso a los servicios médicos mediante soluciones sostenibles de financiamiento.

Miedo e incertidumbre

Abogados y defensores sostienen que muchos beneficiarios afectados no son personas adineradas, sino adultos mayores y personas con discapacidad que dependen de sus ahorros para sobrevivir.

“Todo el dinero que tienen para su retiro está en efectivo porque no poseen una vivienda. Esos son los recursos con los que esperan vivir el resto de su vida”, explicó Camille Nguyen, abogada de Legal Aid Society of San Mateo County.

Datos estatales muestran que unas 600 personas perdieron Medi-Cal cuando se restableció el límite de 130 mil dólares este año.

Sin embargo, los defensores esperan que muchas más pierdan la cobertura cuando entre en vigor el nuevo límite de 21 mil dólares.

El estado no publicó estimaciones oficiales sobre cuántos beneficiarios podrían verse afectados por esta nueva reducción.

Para Feinberg, la pérdida de Medi-Cal tendría consecuencias más allá de la atención médica básica. También implicaría quedar fuera de un programa especializado para personas con discapacidad que financia horas adicionales de asistencia personal y cuya lista de espera se extiende durante años.

Antes de que los límites fueran eliminados en 2024, revisaba diariamente el saldo de su cuenta bancaria para asegurarse de no exceder el máximo permitido.

Ahora, después de años de estudios y sacrificios para convertirse en terapeuta certificada, teme perder la posibilidad de construir un patrimonio.

“No quiero gastar ese dinero”, dijo. “Quiero ahorrarlo para mi jubilación, quizá para comprar una casa algún día. La idea de no poder tener un fondo para el futuro es muy inquietante”.

Guéçamburu expresó una frustración similar.

“Es agotador tener que justificar tu existencia en cada ciclo legislativo”, afirmó.

Esta historia fue publicada originalmente por CalMatters, una organización periodística independiente y sin fines de lucro dedicada a informar sobre temas que afectan la calidad de vida de los californianos.