
A estas alturas, quizá parezca un poco ingenuo sorprenderse demasiado con Waymo.
El servicio de taxis sin conductor, que comenzó operaciones autónomas en Phoenix hace seis años, está llegando a San Diego, como seguramente ya habrá escuchado.
O más bien, ya lo habrá visto.
La elegante versión azul brumosa del Ojai, fabricada por la marca china Zeekr y no por una automotriz ampliamente conocida en Estados Unidos, ha estado circulando por distintas zonas de la ciudad durante meses, y cada vez con mayor frecuencia en las últimas semanas.
Esto se debe a que el servicio está próximo a lanzarse en una zona específica de aproximadamente 40 millas cuadradas, que abarca desde Pacific Beach hasta gran parte de Point Loma sobre la costa, además de Mission Valley, Uptown y el centro de San Diego, extendiéndose hacia el sur hasta Barrio Logan.
Inicialmente no habrá acceso al aeropuerto ni a las autopistas, pero Waymo ha estado recorriendo constantemente el área de servicio para afinar sus sistemas y prepararse para recibir pasajeros.
Y recientemente, yo fui una de esas pasajeras.
La verdad es que quería sentir un poco de asombro. No he viajado recientemente a ciudades donde el servicio ya opera, como San Francisco, Phoenix, Miami o Houston. Y cuando voy a Los Ángeles, conduzco mi propio automóvil.
El recorrido comenzó en Balboa Park. Avanzamos por la zona limítrofe entre University Heights y North Park, continuamos hacia Normal Heights y después regresamos.
La experiencia fue suave, sencilla y, en gran medida, rutinaria. Justo como Waymo probablemente quisiera que la describiera.

El único momento destacable ocurrió cuando el llamado Waymo Driver, que es como la empresa denomina a su sistema de conducción autónoma, frenó rápidamente dentro del parque después de que un hombre cruzó abruptamente frente al vehículo.
Algo que también habría obligado a detenerse a cualquier conductor humano.
Los optimistas podrían decir: “¡Perfecto! El Ojai hizo exactamente lo que debía hacer”.
Los más escépticos quizá pensarían: “¡Qué cerca estuvo Waymo de un accidente!”
En realidad, el vehículo no dio tirones ni movimientos bruscos. Incluso cuando tuve problemas para acomodar el cinturón de seguridad, el automóvil permaneció detenido hasta detectar que estaba correctamente abrochado.
Además, cuando terminé el viaje y conversé durante algunos minutos con mi anfitriona de Waymo, Sandy Karp, una voz humana se escuchó a través del sistema de comunicación del vehículo para verificar que todo estuviera bien. Según explicó la empresa, el sistema detecta cuando una persona permanece demasiado tiempo dentro del automóvil y activa una revisión para asegurarse de que esté segura.
Para quienes aún tienen dudas sobre los taxis autónomos, especialmente las mujeres, la posibilidad de viajar sin un conductor desconocido y contar con este tipo de monitoreo puede resultar una ventaja considerable.
Sin embargo, el acelerado avance de tecnologías como la inteligencia artificial, los centros de datos y empresas como Waymo, parte de Alphabet, sigue generando incertidumbre en muchas personas.
Algunos imaginan un futuro más cercano a Terminator que a Star Trek.
También persisten interrogantes sobre el control local del servicio, el futuro laboral de quienes conducen taxis o aplicaciones de transporte y qué podría suceder si alguna vez el sistema falla.
Karp intentó responder a esas inquietudes explicando la tecnología detrás del servicio.
“Waymo Driver utiliza una combinación de sensores e inteligencia artificial para tomar decisiones de conducción en tiempo real. Los sensores proporcionan una visión de 360 grados de todo lo que rodea al vehículo hasta una distancia de 500 metros, con campos de visión superpuestos”, explicó.
Según Karp, cada sensor tiene distintas capacidades. Algunos funcionan mejor bajo diferentes condiciones climáticas o de iluminación, mientras que otros identifican señales de tránsito, colores y objetos específicos. La inteligencia artificial integra toda esa información para tomar decisiones instantáneas.
“Lo que usted y yo aprendemos de otras personas y de los manuales, Waymo Driver lo aprende a partir de más de 200 millones de millas de experiencia completamente autónoma”, afirmó.
Waymo también destaca su desempeño en materia de seguridad. Según la empresa, los resultados son positivos, aunque algunos expertos mantienen una postura más cautelosa.
El presidente del Insurance Institute for Highway Safety señaló a principios de año que “a pequeña escala, estos vehículos autónomos son más seguros que los conductores humanos”, aunque advirtió que los sistemas actuales de recopilación de datos todavía no permiten supervisar adecuadamente una expansión masiva de esta tecnología.
Ahora le corresponderá a San Diego decidir si adopta o no este nuevo modelo de transporte.
Y la ciudad no estará sola. En marzo, Waymo informó que sus viajes pagados semanales se habían duplicado en menos de un año, alcanzando los 500,000 trayectos.
Mientras tanto, la expectativa sigue creciendo.
La empresa mantiene en reserva la fecha exacta del lanzamiento. Karp únicamente indicó que las invitaciones para los primeros usuarios probablemente comenzarían a enviarse antes de que termine el verano.
Quienes estén interesados pueden descargar la aplicación de Waymo y registrarse para recibir notificaciones sobre la apertura del servicio en San Diego.
En cuanto al asombro que esperaba sentir, ocurrió algo curioso al terminar mi recorrido.
Mientras Karp se acercaba al Ojai para retirarse de Balboa Park y yo regresaba caminando a mi mucho más modesto vehículo manejado por humanos, observé a un hombre y una mujer detenidos frente a Casa del Prado, mirando fijamente el automóvil autónomo.
Uno de ellos sostenía una cámara.
Quizá simplemente estaban esperando su oportunidad de subirse.
Pronto, San Diego.






