Marcus Bush, (izquierda) y José Rodríguez, ambos candidatos a la alcaldía de National City, dieron a conocer sus objetivos en caso de ganar las elecciones del 3 de noviembre. (Foto: Alejandro Maciel/Tiempos de San Diego)

A menos de una semana de las elecciones, los dos aspirantes a la alcaldía de National City subieron al mismo escenario para debatir sobre uno de los temas que más preocupa a la región: el aumento de las personas sin vivienda y la capacidad de las ciudades para responder a una crisis que parece no dar tregua.

El encuentro se realizó en las instalaciones de San Diego Rescue Mission, organización sin fines de lucro que trabaja con personas sin hogar y que, desde su llegada a National City, se ha convertido en una pieza importante de la red regional de servicios para quienes enfrentan adicciones, problemas de salud mental o la pérdida de una vivienda.

Ante donantes, voluntarios y residentes, los concejales Marcus Bush y José Rodríguez compartieron diagnósticos similares sobre algunos de los problemas que enfrenta la ciudad, aunque dejaron ver diferencias en la forma de abordarlos y en el estilo de liderazgo que ofrecerían si resultan electos para suceder al alcalde saliente Ron Morrison.

La conversación comenzó con una pregunta sencilla: por qué quieren convertirse en alcaldes.

Bush apeló a su historia personal. Recordó que estudió en Sweetwater High School y aseguró que conoce de primera mano los desafíos que viven muchas familias de National City. Habló de la falta de vivienda como una crisis ligada a la salud mental, defendió el trabajo del equipo municipal de alcance para personas sin hogar y sostuvo que la ciudad debe poner orden en sus finanzas para poder ampliar programas sociales.

“No veo a las personas sin hogar como distintos a nosotros”, dijo al recordar su apoyo a la instalación de Rescue Mission en la ciudad. “Son personas que están luchando por enderezar sus vidas”.

Rodríguez llevó la conversación a otro terreno: las preocupaciones cotidianas de los residentes.

Dijo que durante años ha recorrido vecindarios tocando puertas y escuchando a quienes le hablan de banquetas dañadas, alumbrado deficiente, calles deterioradas o dificultades para encontrar una vivienda asequible.

“Tenemos que ser un gobierno proactivo, no uno que espere a que la gente nos llame para arreglar un problema”, resumió.

Cuando la discusión se trasladó a la pobreza y la falta de vivienda, ambos coincidieron en que existe una realidad más compleja de lo que muchas veces se percibe desde fuera.

Rodríguez distinguió entre quienes viven en automóviles o vehículos recreativos porque simplemente no pueden pagar una renta y aquellos que enfrentan problemas severos de salud mental o adicciones.

Recordó haber conocido familias con empleo estable que, aun así, viven en casas rodantes porque el costo de la vivienda se ha disparado. También mencionó el caso de adultos mayores que enfrentaron aumentos abruptos en sus alquileres y defendió las medidas impulsadas por la ciudad para contener esos incrementos.

“Hay personas trabajando todos los días que simplemente ya no pueden pagar dónde vivir”, señaló.

Los aspirantes a la alcaldía de National City Marcus Bush y José Rodríguez ,compartieron sus puntos de vista sobre algunos de los problemas que enfrenta la ciudad. (Foto: Alejandro Maciel/Tiempos de San Diego)

Bush coincidió en que la falta de vivienda tiene múltiples causas, pero insistió en que la ciudad debe prestar más atención a las adicciones y a la salud mental.

Reconoció que las leyes actuales limitan la intervención de las autoridades cuando una persona representa un riesgo para sí misma o para otros y defendió la necesidad de ampliar los servicios de desintoxicación y tratamiento.

El candidato también sostuvo que los residentes tienen razones legítimas para sentirse preocupados cuando se encuentran con personas en evidente crisis en la vía pública.

Uno de los momentos más interesantes del foro llegó cuando se abordó el papel de la policía.

Rodríguez defendió el modelo de un departamento policial propio y destacó la importancia de mantener tiempos de respuesta rápidos ante emergencias.

Bush fue más allá y argumentó que la policía no debería cargar sola con la responsabilidad de atender una crisis social que requiere especialistas.

Según explicó, los agentes pueden actuar ante situaciones de seguridad inmediata, pero las soluciones de largo plazo dependen de trabajadores sociales, programas de tratamiento y vivienda.

La conversación también abordó el dinero destinado a combatir la falta de vivienda.

Al responder sobre los 2,400 millones de dólares que California destinó a programas relacionados con esta problemática en 2024, Bush aseguró que probablemente nunca habrá recursos suficientes mientras no exista una supervisión más estricta del gasto.

Rodríguez evitó pronunciarse sobre si la cifra es excesiva o insuficiente, argumentando que primero habría que conocer cómo se distribuyen los fondos. Sin embargo, sostuvo que los gobiernos locales continúan cargando con responsabilidades que antes recibían mayor apoyo federal, especialmente en materia de vivienda y salud mental.

La pregunta más delicada de la tarde giró en torno a la prohibición de campamentos para personas sin hogar aprobada por National City en 2024.

Rodríguez respondió con cautela. Dijo entender tanto a los vecinos que se sienten inseguros cuando tienen un campamento junto a sus casas como a quienes viven en las calles y necesitan ayuda.

Bush fue más directo y respaldó la prohibición. Reconoció que inicialmente tuvo dudas sobre la medida, pero afirmó que, en su opinión, el resultado ha sido positivo porque se aplicó junto con programas de alcance y apoyo social.

El momento de mayor tensión llegó hacia el final del foro.

La discusión derivó hacia el papel que otras ciudades del condado deben desempeñar en la atención de personas sin vivienda. Rodríguez expresó su frustración con ciudades más acomodados, particularmente en el norte del condado, que, a su juicio, podrían hacer mucho más para construir vivienda y asumir su parte de la responsabilidad regional.

Bush compartió la idea de una responsabilidad compartida, pero aprovechó para marcar diferencias con su rival.

Sin mencionarlo como un ataque personal, cuestionó algunas de las acciones políticas emprendidas por Rodríguez para llamar la atención sobre el tema, argumentando que confrontar públicamente a otras ciudades puede terminar dificultando las alianzas que serán necesarias para obtener resultados.

“Quiero dibujar una distinción entre nuestros estilos de liderazgo”, dijo Bush. “A veces es mejor ir directamente a la fuente y tener conversaciones difíciles que crear una controversia pública”.

Rodríguez respondió defendiendo las decisiones que ha tomado durante su gestión y sostuvo que muchas veces se necesita valentía política para respaldar proyectos impopulares.

Como ejemplo citó la llegada de Rescue Mission a National City, una iniciativa que enfrentó resistencia vecinal cuando fue propuesta.

“Se necesita coraje político para decir que algo es correcto”, afirmó.

Pese al intercambio, ambos candidatos cerraron con mensajes conciliadores.

Bush pidió a los asistentes apoyar un liderazgo centrado en la colaboración y el consenso. Rodríguez insistió en la necesidad de un gobierno más activo y cercano a la comunidad.

Para los simpatizantes de uno y otro, el debate probablemente no cambió muchas opiniones. Sin embargo, dejó una conclusión clara: quien gane la alcaldía heredará una ciudad donde la falta de vivienda, el acceso a vivienda asequible, la salud mental y la seguridad pública seguirán ocupando el centro de la conversación mucho después de que termine la campaña.

Alejandro Maciel is the bilingual audience producer and reporter for Tiempos de San Diego and a binational journalist whose career has unfolded in newsrooms and communities on both sides of the border....