Carteles de May “Maya” Millete exhibidos durante una vigilia en el aniversario de su desaparición en enero de 2022. (Foto de archivo cortesía de OnScene.TV)

Larry Millete, el residente de Chula Vista declarado culpable del asesinato de su esposa, May “Maya” Millete, quien desapareció hace más de cinco años, fue sentenciado este lunes a entre 27 años y cadena perpetua en una prisión estatal.

Un jurado declaró culpable a Millete, de 45 años, de asesinato en primer grado hace cuatro meses por la muerte de su esposa, con quien estuvo casado durante 20 años y de quien no se ha sabido nada desde el 7 de enero de 2021.

Los fiscales sostuvieron que asesinó a su esposa dentro de la vivienda familiar después de que ella buscara divorciarse. Posteriormente, cargó el cuerpo en una camioneta SUV y se deshizo de él el 8 de enero. Ese día existe un periodo aproximado de 12 horas durante el cual se desconoce su paradero.

El cuerpo de Maya nunca ha sido encontrado, pero la policía y la fiscalía afirman que no existe evidencia que sugiera que siguiera con vida después del 7 y 8 de enero de 2021.

Durante la audiencia de sentencia, Millete declaró:

“Mi único arrepentimiento es no haber podido proteger mejor a mi esposa… No soy un monstruo. No soy una mala persona”.

También dijo que esperaba poder reconciliarse algún día con la familia de May, calificó a su esposa como su “mejor amiga” y aseguró que la extraña todos los días. Sus palabras provocaron que algunos familiares de Maya le exigieran saber dónde está el cuerpo y por qué la mató.

Millete recibió la pena solicitada por la fiscalía: entre 25 años y cadena perpetua por el cargo de asesinato en primer grado, más una condena consecutiva de dos años por posesión de un arma de asalto. Millete se había declarado culpable de ese cargo después del juicio por asesinato.

El juez de la Corte Superior, Enrique Camarena, señaló que Millete mostró una actitud de “insensibilidad” después de la desaparición de su esposa y una “total falta de interés genuino por encontrarla”.

“Francamente, la corte considera la conducta aborrecible”, afirmó Camarena. “Refleja una profunda indiferencia respecto a su esposa desaparecida, a la vida que fue arrebatada y al sufrimiento infligido a los hijos y familiares de la víctima, quienes continuaron buscándola y manteniendo la esperanza mientras el acusado actuaba como si nada importante hubiera ocurrido”.

Juez rechaza solicitud de nuevo juicio

Durante la audiencia, Camarena también rechazó una petición de los abogados defensores para conceder un nuevo juicio. La solicitud se basaba en varios argumentos, incluidas supuestas conductas indebidas de miembros del jurado por declaraciones realizadas a medios de comunicación después del veredicto.

En una sala abarrotada del tribunal de Chula Vista, familiares y seres queridos de Maya relataron el dolor causado por su muerte y el sufrimiento adicional de no saber dónde se encuentra.

Entre quienes hablaron estuvieron las hijas de los Millete, ahora adolescentes, quienes por primera vez se pronunciaron públicamente sobre el impacto de la desaparición de su madre y el encarcelamiento de su padre.

Las jóvenes reiteraron que aman a su padre, pero dijeron que les daría tranquilidad conocer el paradero de su madre.

Maricris Drouaillet, hermana mayor de May y una de las principales organizadoras de las búsquedas realizadas tras su desaparición, suplicó a Larry:

“Dinos dónde está mi hermana y ayúdanos a traerla de regreso a casa”.

Los padres de Larry mantienen su apoyo

Los padres de Larry, Benito y Judith Millete, también tomaron la palabra durante la audiencia para expresar su amor por su hijo y su convicción de que es inocente.

“No me avergüenzo de ti”, dijo Judith Millete. “Estoy orgullosa de ti porque sé que no le hiciste daño a nadie”.

Por su parte, Benito Millete afirmó:

“No estaría aquí en este momento si no creyera en mi hijo”.

La teoría de la fiscalía

Durante el juicio, la fiscal adjunta del condado de San Diego, Christy Bowles, argumentó ante el jurado que, aunque no podía establecer exactamente cómo murió Maya Millete, Larry era la única persona con los medios y el motivo para asesinarla.

La acusación se centró en lo que describió como una conducta posesiva y controladora de Larry. Según los fiscales, vigilaba constantemente los movimientos de su esposa, controlaba sus finanzas y llegó a solicitar ayuda de supuestos “hechiceros” que, según creía, podían influir mágicamente para que Maya desistiera de divorciarse.

Las peticiones hechas a esos “hechiceros” evolucionaron con el tiempo. Primero buscaban que Maya volviera a enamorarse de él; después, que le obedeciera; finalmente, que enfermara o quedara incapacitada para depender de él.

Bowles sostuvo que esos mensajes demostraban que Larry era capaz de causarle daño físico a su esposa y destacó que las solicitudes relacionadas con hechizos cesaron abruptamente después de la desaparición de Maya.

La fiscal también descartó la posibilidad de que Maya hubiera desaparecido voluntariamente, señalando que tenía planes para el futuro y una profunda dedicación hacia sus tres hijos.

La defensa alegó falta de pruebas directas

La abogada defensora Liann Sabatini argumentó en sus alegatos finales que la conducta de Larry estuvo influida por una relación extramarital que Maya mantenía con un compañero de trabajo. Según la defensa, las acciones consideradas como acoso en realidad formaban parte de una “trágica investigación” para confirmar la infidelidad.

Sabatini sostuvo que Larry era víctima de abuso psicológico y de manipulación emocional. Según su versión, Maya negaba la relación ante familiares y amigos mientras hacía que Larry pareciera “loco” y “el villano” por sospechar de ella.

Aunque reconoció que el jurado podía no estar de acuerdo con la forma en que actuó Larry, Sabatini afirmó:

“No existe un manual para el desamor”.

Respecto al asesinato, la defensa argumentó que la fiscalía pedía a los jurados especular en un caso sin cuerpo, sin escena del crimen, sin arma homicida y sin testigos presenciales.

La evidencia sobre cicuta venenosa

Bowles respondió que la ausencia de un cuerpo era, precisamente, una prueba poderosa de que se trataba de un crimen cuidadosamente planeado y producto de la premeditación.

Aunque reconoció que no podía explicar exactamente cómo murió Maya, durante el juicio se mencionó la presencia de cicuta venenosa en la vivienda familiar como un posible método.

El contenido de un frasco hallado en la casa de los Millete después del arresto dio positivo a coniína, un compuesto tóxico presente en la cicuta. Además, Larry realizó numerosas búsquedas en internet sobre esa planta y otros métodos para matar o incapacitar a una persona.

Sabatini calificó la teoría del veneno como “ridícula”. Argumentó que no tendría sentido conservar la planta dentro de la vivienda casi un año después de la desaparición si realmente hubiera sido utilizada para cometer el crimen. También planteó que alguno de los hijos pudo haber recogido la planta, ya que la cicuta venenosa es común en distintas zonas del condado de San Diego.

Asimismo, sostuvo que Larry investigó sobre la planta porque contemplaba el suicidio debido a la desesperación provocada por el deterioro de su matrimonio.

Las últimas horas de Maya

Imágenes de vigilancia captaron a Maya entrando a la vivienda familiar alrededor de las 4:45 p.m. del 7 de enero de 2021, pero ninguna cámara registró que hubiera salido posteriormente.

Según el testimonio presentado durante el juicio, el último contacto conocido con otra persona ocurrió alrededor de las 8:15 p.m. de ese mismo día mediante un mensaje de texto enviado a una de sus hermanas.

Su teléfono celular dejó de registrar conexiones a la red aproximadamente a la 1:25 a.m. del 8 de enero.

El teléfono de Larry también dejó de registrar conexiones durante la mañana de ese día. De acuerdo con la acusación, salió de su casa en una SUV cerca de las 6:45 a.m. y no regresó hasta alrededor de las 6 p.m.